La idea de reducir la dependencia de EEUU y tener una defensa fuerte y propia en Europa ya está consolidada en la mayor parte del continente. Las advertencias de Donald Trump sobre su intención de controlar Groenlandia, a pesar de ser territorio de Dinamarca, país de la OTAN, han hecho saltar las alarmas en los países europeos. Las propuestas de crear un ejército europeo han pasado de la utopía a la posibilidad, como ya han reconocido el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, o el comisario de Defensa europeo, Andrius Kubilius.