En Hegel, la verdad es el resultado de un proceso racional que culmina con la reconciliación de las contradicciones. El espíritu atraviesa conflictos superados en una síntesis superior. Kierkegaard no lo ve así.
Justo el otro día hubo una reyerta en la RENFE:
— ¡El Geist progresa resolviendo contradicciones y universalmente es así!
— ¡Te voy a dar Geist yo! ¡La verdad es subjetiva y la mediación dialéctica es un espejismooo! La existencia se experimenta, no se media.
— ¡Media epistemología es lo que tienes! ¡Kierkegaard se lanza al absurdo existencial en su mar de subjetividad! ¡Caranchoa!
Al final los separó el revisor y les dijo:
— Caballeros, la única verdad aquí es que os bajáis del tren porque no lleváis tarjeta de transporte.
— ¡El Geist progresa resolviendo contradicciones y universalmente es así!
— ¡Te voy a dar Geist yo! ¡La verdad es subjetiva y la mediación dialéctica es un espejismooo! La existencia se experimenta, no se media.
— ¡Media epistemología es lo que tienes! ¡Kierkegaard se lanza al absurdo existencial en su mar de subjetividad! ¡Caranchoa!
Al final los separó el revisor y les dijo:
— Caballeros, la única verdad aquí es que os bajáis del tren porque no lleváis tarjeta de transporte.
PD. Muy buen aporte, gracias #0
Bromas aparte, muy interesante, #0