Usamos sufrimiento y dolor de manera indistinta, pero en realidad, representan procesos diferentes en tu cerebro. El dolor es biológico. Es una señal inevitable que tu cerebro envía para avisarte de un daño o una amenaza. Si te golpeas el dedo meñique contra la pata de la cama, sentirás dolor. Es el precio de tener un cuerpo… y de estar vivo. El sufrimiento, sin embargo, es más psicológico. Es la historia que te cuentas sobre ese dolor.