“Algunos (obispos) que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos”. El presidente de Vox, Santiago Abascal, arremetía la pasada semana contra la Conferencia Episcopal, después de que el obispo de Canarias criticara con dureza la “prioridad nacional” auspiciada en los pactos de la extrema derecha con el PP, e invitara a los responsables políticos a “meterse cinco días en un cayuco” antes de identificar