El grupo Imperial Tobacco ha desvelado este jueves su plan de reestructuración tras la integración de Altadis, que afecta a 830 empleados en España y que contempla, entre otros aspectos, el cese de producción de cigarrillos negros en Alicante y la concentración de la producción europea de cigarros en Cantabria. De los 830 empleos que Imperial suprimirá en España, sobre una plantilla total de 6.700 trabajadores, 520 pertenecen al área industrial, en las fábricas de Alicante, Cádiz y Palazuelo (Cáceres).