Un nuevo retrete y otra lavadora que añadir a mi colección geek, aunque en este caso trabajan en conjunto (pese a que se trate simplemente de un modelo conceptual). La idea es bien simple, en vez de evacuar directamente el agua usada por la lavadora, se almacena en la cisterna del WC. De este modo, cuando tires de la cadena será la segunda vez que usas ese agua con fines higiénicos, y seguramente el agua vendrá perfumada con olor a detergente al pino noruego o a lavanda de la Provence, y enriquecida con los matices del suavizante al jabón...