El acento chirría espantosamente, ¿un triángulo? ¿en color azul para disimularlo? Coño, si pones un acento lo pones. Que la Times o la tipo que sea de la cabecera, acentos tiene. Pues sea. Pero ese desastre, con la misma extensión que la serifa de la I, en isósceles o escaleno chungo. Qué horror.Pues resulta que no fue decisión de los diseñadores, fue del académico Cebrián. Y corrobora el principio de Dilbert, uno asciende hasta que alcanza su grado de incompetencia.