Hace 17 años | Por Zoetrope a diariometro.es
Publicado hace 17 años por Zoetrope a diariometro.es

El deporte se ha encontrado en las grandes citas con un fenómeno a caballo entre la gesta y la imprudencia. El pionero fue Eric Moussambani, de Guinea Ecuatorial, que se lanzó a la piscina en los Juegos Olímpicos de Sidney de 2000 sin saber apenas nadar. Desde entonces, le han salido algunos imitadores, que han hecho bandera de su impericia, como el esquiador ghanés Kwame Nkrumah-Acheampong, pero ninguno de ellos tan temerario como los cuatro que ayer pusieron en peligro sus vidas al lanzarse en aguas abiertas en los Mundiales de Melbourne.