Nadia Eweida, de 56 años, que trabajaba en el aeropuerto londinense de Heathrow, demandó a BA por discriminación después de que sus jefes le dijeran que no podía seguir llevando la cadena con el crucifijo porque violaba el reglamento sobre uniformes de la aerolínea. Su caso dio lugar a una fuerte polémica en el Reino Unido y algunas personas amenazaron con boicotear a la compañía mientras que varios clérigos y políticos criticaron la decisión de British Airways.
|
etiquetas: british airways , crucifijo