A mí me parece que el problema es más profundo que ese. El problema es que los estados destruyen la calidad del dinero en general, no solo el dólar.
La moneda de cualquier país, tal y como está montado el sistema hoy en día, funciona como el sistema de planificación central socialista perfecto. Stalin se haría pajas si lo viera.
Se trata de un producto que solo puede producir el estado, a través del banco central correspondiente.
Es ilegal que un particular produzca moneda.
Es obligatorio el uso de la moneda emitida en el territorio, tanto para el que paga como para el que la tiene que aceptar.
El estado, a través de su banco central, decide de forma planificada central, cuánta moneda hay, cuánta se produce, a qué precio, con qué calidad, con qué características.
El sueño socialista de economía planificada hecho realidad.
Por eso que no creo que esta iniciativa realmente vaya al fondo de la cuestión.
Gracias, prefiero tener mi propio servidor DNS recursivo en casa, a salvo de multinacionales y políticos cotillas y censores. Y además con una pi hole para bloquear su publicidad y rastreadores. Se pueden meter su engañosa gratuidad por donde amargan los pepinos
20 años trabajando con linux, ni un problema, tuve que montar una partición con Windows, a la primera que pudo me jodio el arranque, arreglo: desinstalar Windows, buscar entre los antiguos un ordenador decentillo y tener miéntras me hizo falta dos ordenadores
#125 Te aseguro que si no es una causa atribuible al propietario, y el plazo figura en el contrato, todos los gastos de guardamueble y alojamiento van por cuenta de leroy merlin en un juzgado.
#1 aquí se colapsó la primaria con omicron, allí creo que el miedo que tienen es que la sanidad pública es casi como la de Madrid, inexistente, y se puede liar parda con cualquier tontería y la población que tienen
De crío y adolescente me perseguían con cierta frecuencia las mismas pesadillas recurrentes; y una de ellas era de este palo. Estábamos mi familia y yo viendo la tele en el cuartito de estar y oíamos cómo alguien abría la puerta de la calle con llave. Nos mirábamos entre nosotros, extrañados, como haciendo recuento: estábamos todos en casa y nadie de fuera tenía llaves para abrir. Oíamos pasos por el pasillo en dirección al cuarto de estar, y entonces entraban. Hombre, mujer y dos críos; copias exactas de mi padre, mi madre, mi hermano y yo mismo. Se colocaban en hilera, cada uno delante de su original, mirándonos sin decir nada y entonces, a la vez, los cuatro nos sonreían.
Y ahí era donde yo me despertaba gritando. Qué mal rollo cada vez que lo recuerdo.
La moneda de cualquier país, tal y como está montado el sistema hoy en día, funciona como el sistema de planificación central socialista perfecto. Stalin se haría pajas si lo viera.
Se trata de un producto que solo puede producir el estado, a través del banco central correspondiente.
Es ilegal que un particular produzca moneda.
Es obligatorio el uso de la moneda emitida en el territorio, tanto para el que paga como para el que la tiene que aceptar.
El estado, a través de su banco central, decide de forma planificada central, cuánta moneda hay, cuánta se produce, a qué precio, con qué calidad, con qué características.
El sueño socialista de economía planificada hecho realidad.
Por eso que no creo que esta iniciativa realmente vaya al fondo de la cuestión.