Canarias no tiene por qué ser nodo de guerras ajenas ni laboratorio de tecnologías mortíferas. Un entramado —que une a Israel, Estados Unidos y la OTAN en una cadena de producción y vigilancia con epicentro en nuestras islas— el que exige una respuesta política y social a la altura de las circunstancias. No podemos ignorar que la misma entidad sionista cuyas empresas alimentan este entramado tecnológico comete ante la comunidad internacional crímenes de lesa humanidad. El oprobio no reside solo en la militarización del territorio, sino en la co
|
etiquetas: otan , invasion militar , complejo militar-estadounidense-sionista
Y lo segundo es confundir la infantilización con la nostalgia.