[Se puede leer en modo lectura] No tengo hijos. No es un consejo, ni mucho menos una advertencia. Fue una decisión libre y compartida por unanimidad entre los dos miembros de una alianza. Pero tampoco tengo complejo de Herodes. Digo esto porque cada día observo, no sin indiferencia y con sincera preocupación, un repudio manifiesto hacia los niños y la infancia en nuestra sociedad del siglo XXI. Es algo muy extraño, porque va en contra de lo más humano de este mundo, como es la infancia, la etapa más vulnerable y necesitada de la vida, la...