Hoy nos hemos desayunado con la bronca que se ha montado a costa del veto de Pablo Motos y/o su equipo a que un invitado, Jorge Martín, sea entrevistado en “La Revuelta” entes que en “El Hormiguero”. La propia cadena, Antena 3 ha reconocido indirectamente que la presión sobre el reciente campeón del mundo de moto GP se ha producido.
Ahora hay un cruce de declaraciones y opiniones sobre si Jorge Martín tenía firmada previamente una exclusiva con Antena 3, con que si no es la primera vez que Motos hace cosas similares, etc., etc…
Pero lo más divertido del tema es que todo esto ocurre, también, al día siguiente de la puesta en libertad del comisionista Aldama y de sus declaraciones sobre que va a aportar pruebas sobre la presunta corrupción de ciertos miembros del PSOE.
Hoy las redes, los foros y las tertulias televisivas abren con la “guerra sucia” de “El Hormiguero” que tapa notablemente la noticia político-judicial.
Pablo Motos, que tan claramente se viene significando contra el gobierno de Pedro Sánchez (antes presumía de programa para toda la familia y ahora incluye una tertulia política casi siempre para dar cera al gobierno progresista) no la ha visto venir. Su maniobra ha supuesto una clara distracción sobre uno de los temas que más pueden desgastar a su odiado gobierno.
Seguramente, que si pudies dar marcha atrás, dejaría pasar por una vez sus ansias de protagonismo y su juego sucio para no quitarle foco a Aldama. Pero lo hecho, hecho está y, además de provocar que salgan a la luz sus maniobras mafiosas, ha conseguido que se hable más de la programación televisiva que de la corrupción de Ábalos, Koldo y compañía.
¡Enhorabuena, Pablo!
Este artículo es la transcripción del Pregúntame con Francisco J. Tapiador.
Pregunta: Buenas tardes y bienvenidos a Pregúntame, la sección de entrevistas de Menéame en la que los usuarios envían las preguntas. Hoy nos acompaña Francisco Tapiador, es catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha, en donde fue decano de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica. Es editor asociado de la revista internacional Atmospheric Research. Dirige la colección Ciencia y Divulgación en la editorial Renacimiento. Además de doctor en Física de la atmósfera, es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid. Ha publicado cuatro novelas, cuatro ensayos y tres libros de poesía, además de decenas de artículos técnicos de investigación y libros técnicos. Ha sido premiado en los certámenes Cipresazul (Difácil, 1997) y en el Bridport Prize for Poetry (Inglaterra, 2002); y ha publicado su poesía en las revistas Octavo (Poetry Quarterly of the Alsop Review, 2003) y en Babab (2003). Ha publicado varios artículos recientes en la revista cultural Jot Down. Ha sido profesor invitado de las universidades de Cambridge, París 7, Mannheim, Colorado, Oklahoma y Caltech (JPL-NASA). Durante 3 años fue investigador postdoctoral de la universidad de Birmingham, en Inglaterra.
Bienvenido, Francisco. Empecemos con la pregunta obligatoria, que hacemos a todos nuestros entrevistados. Esta define a cada uno entre "los buenos y los malos", así que responde con responsabilidad. En esta ocasión, la envían Continuum y atrova: “Supongamos una tortilla esférica. ¿Con cebolla, cebolla cuántica o sin cebolla?”
Respuesta: Soy concebollista. Sé que no me hará muchos amigos, pero lo soy. Y además, me gusta la tortilla bien cuajada. Estas tortillas poco hechas, tipo Betanzos, me parecen una invitación a la salmonelosis.
P: ¿Y cómo harías una tortilla esférica?
R: Esférica… Bueno, topológicamente, un disco y una esfera son lo mismo, así que técnicamente una tortilla normal y una esférica serían equivalentes.
P: Ah, entiendo, mientras no tenga agujeros como un donut.
R: Exacto, un donut o una taza no pueden convertirse en una tortilla esférica, pero una tortilla normal sí, topológicamente hablando.
P: Seguro que sí. Vamos con la siguiente pregunta, enviada por dogday: "Hola, Francisco, gracias por prestarte a responder nuestras preguntas. Quisiera saber si tienes alguna opinión sobre algo que me atormenta: ¿hay esperanza fundamentada para pensar que la humanidad puede revertir el desastre del cambio climático y sus consecuencias? Gracias de nuevo".
R: Uf, es complicado. Por ahora las cosas no pintan bien. No parece que vayamos a revertirlo ni siquiera a detenerlo. En el futuro, si la situación se agrava, tal vez tengamos que recurrir a herramientas de geoingeniería, pero son opciones muy arriesgadas.
Incluso si detuviéramos ahora mismo todas las emisiones, el sistema climático seguiría en la misma dinámica, y el calentamiento continuaría. Hay que prepararse para tiempos difíciles. Adaptar nuestras sociedades al cambio climático será prácticamente inevitable.
P: Cuando hablas de "detenerlo", ¿a qué tipo de actividades te refieres?
R: Se han planteado estrategias como lanzar aerosoles de óxidos de azufre a la atmósfera para reflejar la radiación solar y reducir el efecto invernadero. Otra idea es sembrar el océano con hierro para estimular la captura de dióxido de carbono. Pero bueno, son cosas que no están todavía muy maduras y, sobre todo, no se sabe cómo van a funcionar. Ese es el problema: son experimentos que pueden salir bien o terriblemente mal.
P: ¿No son soluciones ahora mismo?
R: En este momento no son soluciones. Son cosas que, bueno, en el futuro, si estamos muy mal, muy mal, muy mal, que la temperatura haya subido 5 grados y sea todo horroroso, quizá se puedan plantear. Pero, de momento, no es algo que esté en el horizonte inmediato.
P: Vale, te paso la siguiente que manda Sisebuto, quien hace varias preguntas. Vamos con la primera: ¿Nos puedes contar cómo se pronostica que viene una DANA y qué magnitud va a tener?
R: Bueno, esto se hace con modelos de predicción del tiempo, herramientas muy sofisticadas que, a partir de unas condiciones iniciales de la atmósfera, aplican toda la física que conocemos sobre el clima y el estado de la atmósfera. Así proyectamos cómo esas condiciones iniciales evolucionan con el tiempo.
Los físicos de la Tierra y de la atmósfera utilizamos estos modelos para prever el tiempo. Lo que vemos en televisión es el resultado de estos modelos, que, con ecuaciones básicas de la atmósfera, nos ofrecen predicciones a 2, 3, 4 o 5 días. Así sabemos cuándo llega una DANA.
P: ¿Y qué miden exactamente para pronosticar una DANA?
P: Medimos las condiciones en las capas de la atmósfera: la presión y la temperatura en diferentes alturas. Cuando detectamos un embolsamiento de aire frío en las capas altas, una especie de "estrangulamiento" del chorro polar, decimos: aquí se ha descolgado una bolsa de aire frío. Si esto entra en contacto con una masa de aire cálido cargada de humedad, habrá grandes precipitaciones.
Cabe aclarar que una DANA no siempre produce grandes precipitaciones. Pero, cuando esa bolsa de aire frío choca con el aire cálido y húmedo, como el del Mediterráneo, puede desencadenar lluvias intensas. Así lo sabemos, midiendo básicamente temperatura y humedad en diferentes alturas.
P: ¿Y cómo miden la temperatura en esas alturas? ¿Mandan un termómetro al cielo?
R: Eso lo hacemos con satélites. Los satélites recopilan datos de temperatura no solo en la superficie, sino a distintas alturas. Esta información se introduce en los modelos como condiciones iniciales, junto con las llamadas "condiciones de contorno" (los límites de la atmósfera). Con esto, las ecuaciones de Navier-Stokes calculan cómo evoluciona el sistema.
También usamos boyas oceánicas y pluviómetros, aunque estos últimos son escasos. Mi antiguo jefe en Birmingham calculó que si juntáramos todos los pluviómetros de la Tierra, ocuparían menos que un campo de fútbol. Aunque en los mapas parecen muchos puntos, el área total que cubren es mínima.
P: Siempre me ha intrigado: ¿cómo son los pluviómetros actuales? ¿Como recipientes?
R: Básicamente, son recipientes pequeños. Algunos sofisticados tienen balancines que miden automáticamente la lluvia que cae y envían los datos de manera remota. Otros simplemente pesan el agua recolectada. Pero, en esencia, un pluviómetro es como colocar un bote para medir la cantidad de agua caída.
P: Vale, gracias. Siguiente pregunta: Mi cuñado está obsesionado con los "chemtrails". ¿Qué puedo decirle para que me deje en paz?
R: Dile que se lea una buena novela, porque no merece la pena discutir esas cosas. Esto de que "nos están fumigando" es absurdo. Entiendo que a la gente le entretenga ver cosas raras en internet, pero este tema ya es pesado. Creo que empezó como una broma de estudiantes de Cambridge o Oxford, y la gente se lo tomó en serio. De verdad, hay cosas más interesantes, como un buen poema o una novela.
P: Perfecto, siguiente: ¿Crees que hará más calor este invierno que en otros años, o me compro un edredón nórdico extra?
R: Debo decir que la predicción estacional, la que abarca meses, no está tan avanzada como la predicción del tiempo a 2, 3, 4 o 5 días. Entonces los meteorólogos y la gente que hace modelos aciertan mucho a un día, bastante a dos días, y a tres días, dependiendo de la situación atmosférica.
Hasta tres días se acierta bastante. A partir de cuatro o cinco días, la cosa se complica. En cuanto a las predicciones estacionales, dependen de fenómenos como El Niño, La Niña y otros factores.
A ver, lo digo siempre: no me creo mucho las estimaciones estacionales. Queda fatal decirlo, pero no me las creo mucho. Confío más en las predicciones del tiempo a corto plazo, esas sí. A dos días, si el meteorólogo dice algo, eso va a misa. Créetelo.
A partir de tres días, ya depende de la predictibilidad de la situación atmosférica. Esto es como un partido de fútbol: un Madrid-Barça es difícil de predecir porque están igualados. Pero si juega el Barcelona contra un equipo mucho más débil, como el Illescas, es más predecible quién ganará. Con la atmósfera es igual. Algunas situaciones permiten predecir hasta cinco días; otras, solo dos o tres. En resumen, hasta tres días puedes fiarte bastante. Así que, por si acaso, vete comprando el nórdico y ya lo tienes listo.
P: Perfecto, vamos a la siguiente, que la manda Alexfighter: ¿El cambio climático con cebolla o sin cebolla?
R: Como la tortilla: con cebolla. A ver, la tortilla se llama de patatas porque es de patatas, no de patatas y cebolla. Pero yo soy de cebolla. Me gusta más jugosa. Eso sí, hay que saber hacerla bien, que la cebolla no quede ni cruda ni muy pasada, porque si no amarga. Pero sí, soy muy de cebolla.
P: Vale, te paso otra. La manda Pere ER y dice: Hola Francisco, gracias por esto, aquí va mi pregunta. Mis padres viven en una casa subiendo a la sierra de Aitana, en la Vila Joiosa (C. Valenciana). Siempre han tenido un termómetro y, desde hace ya algunos años, con medidor de humedad. Además, la casa está cerca de un pantano y desde pequeño he observado sus fluctuaciones. El caso es que tengo datos objetivos de mala calidad de que la temperatura ha subido y hay más días de sol y menos precipitaciones que hace 10, 20 o 25 años. Sobre todo, llaman la atención las temperaturas nocturnas, lo que tarda en llegar el frío, la vegetación cada vez más débil, etc. En resumen, nada que no sea ampliamente conocido. El caso es que he intentado en varias ocasiones buscar datos históricos de esta zona, o de cualquier otra, y es muy difícil. La red Avamet no tiene histórico de aquí, hay muy pocas estaciones con datos históricos consultables online. En una época donde parece que hay que demostrar lo evidente, que estos datos fueran accesibles y se difundieran más y mejor, sería muy importante.
¿Hay algún recurso accesible para consultar históricos de temperaturas, precipitaciones, etc. que recomiendes?
R: Bueno, la información oficial es la de la AEMET. La AEMET tiene una base de datos climáticos, con series históricas y datos meteorológicos actuales. ¿El problema? Esa red no cubre todo el territorio. Como decía antes, si juntas todos los pluviómetros del mundo, el área cubierta es mínima. Además, hay datos de las confederaciones hidrográficas, que gestionan pantanos. Es probable que en un pantano cercano haya una estación con datos específicos.
Pero en general, uno de los problemas de la meteorología es que no tenemos datos de cada kilómetro cuadrado. Por eso, se usan datos satelitales para llenar los huecos. El problema con los satélites es que sus datos son indirectos: están midiendo desde arriba con radares, y esos datos hay que calibrarlos. Es complicado.
Los datos fiables que hay que mirar son los de AEMET, y, si es posible, complementarlos con los de las confederaciones hidrográficas, que en muchos casos también son bastante buenos.
P: Vale, IngenierodePalillos nos manda otra pregunta: Hola y bienvenido. Son dos preguntas, pero van de la mano. Los humanos somos una plaga, un virus, o un simple depredador que se ha venido demasiado arriba. ¿Cómo definirías la existencia humana en relación a su entorno?
R: Bueno, a ver, somos el máximo depredador de la pirámide alimentaria, por decirlo así. Estamos en la cúspide del mundo animal. Sobre esto hay corrientes de pensamiento: algunos piensan que somos un animal más, mientras que otros creen que tenemos características únicas que nos distinguen de los demás animales.
Si somos animales, estamos haciendo lo que haría cualquier otro. Los lobos, por ejemplo, no se preocupan por la vida íntima de los corderos: se los comen, igual que los leones cazan gacelas. Si no somos solo animales, si somos algo más, entonces entran en juego cosas como la ética y la moral, que son propias de los humanos.
Los derechos, por ejemplo, son una construcción humana. No consta que los osos tengan un Código de Hammurabi o que los leones sigan reglas éticas. Esto es algo exclusivo de nuestra especie. Por otro lado, los humanos hemos hecho grandes cosas. Basta con mirar nuestras construcciones o logros: cuando hacemos cosas buenas, las hacemos realmente bien. Pero claro, cuando hacemos cosas malas, no tanto.
Si un extraterrestre viniera a observarnos, probablemente diría: “Bueno, estos humanos podrían mejorar en algunos aspectos, pero tampoco están tan mal”. Piensa en el arte, por ejemplo, o en la capacidad de preservar conocimiento: un humano puede leer lo que pensaba un griego hace 2.500 años o un chino de hace 2.000. Eso es asombroso.
Un perro, en cambio, no sabe nada de su abuelo ni tiene idea de lo que otros perros han pensado a lo largo de la historia. Pero los humanos tenemos libros, bibliotecas y una cultura maravillosa que debemos atesorar.
P: ¿Y en relación al entorno?
R: En relación al entorno, hacemos tanto cosas buenas como malas. Hay animales, como los castores, que también transforman su entorno: destruyen bosques para construir presas y protegerse. Nosotros hacemos lo mismo, pero a mayor escala.
Por ejemplo, las repoblaciones forestales en el Levante o en Murcia han convertido zonas que estaban desoladas en bosques maravillosos. Si nos lo proponemos, podemos hacer cosas positivas para el medio ambiente.
Eso sí, debemos actuar con sensibilidad y criterio porque, al final, cuidar el medio ambiente es cuidarnos a nosotros mismos. No lo hacemos por los urogallos; lo hacemos porque es esencial para nuestra supervivencia como especie.
P: Vale, te paso la siguiente pregunta del usuario UNX: “Hola Francisco, ¿haces uso habitual de las redes sociales con fines divulgativos? ¿Te has encontrado con negacionistas? ¿Crees que vale la pena encararlos o es mejor ignorarlos?”
R: Tengo una cuenta de Twitter desde hace unos 13 o 14 años, prácticamente desde el principio. Al principio la usaba como un diario: subía fotos, comidas, cosas cotidianas. Luego, empecé a compartir más sobre lo que hacía, artículos, y, más tarde, contenidos de divulgación, sobre todo al publicar mis libros. En cuanto a los negacionistas, no me encuentro con demasiados. No sé si es porque no me consideran importante o qué, pero no suelo recibir muchas críticas.
De todos modos, tengo la mala costumbre de discutir con todo el mundo. Si alguien entra con dudas razonables, intento dialogar, dar razones, recomendar libros o recursos, y plantearles argumentos. Eso sí, si noto que están de broma o buscan burlarse, ahí paro. Pero si la persona tiene interés genuino, creo que merece la pena dedicarle tiempo para explicar y razonar.
Creo que hay tres grupos principales en redes sociales: la gente bien intencionada: Quieren aprender, aunque a veces estén un poco despistados, los trolls, que aburren y buscan trolear y los que están más allá de toda medicina: gente con ideas extremas o que no admite razones.
Antes de las redes sociales, a estas personas solo las escuchabas si te las cruzabas en el bar. Ahora, tienen un altavoz global. Aun así, creo que las redes sociales son útiles. Personalmente, solo uso activamente Twitter; he abierto cuentas en Instagram y otras plataformas, pero no las uso mucho. Twitter es mi principal herramienta, y como llevo tantos años publicando ahí, le tengo cierto cariño.
P: La siguiente pregunta la manda mcfgdbbn3. Me gustaría conocer qué respuesta da la física a esta pregunta: ¿se puede decir que las moléculas que logran evaporarse de la superficie de los líquidos están a 100 grados? Las moléculas tienen una energía asociada a sus enlaces y energía cinética, quizás las que se evaporen en este sentido tengan una energía equivalente a las que pasan a estado gaseoso mediante ebullición a 100 grados.
R: No, no es necesario que el agua alcance los 100°C para que sus moléculas se evaporen. En física, la temperatura es una medida de la energía cinética promedio de las moléculas, es decir, de la velocidad media con la que se mueven. Cuando calentamos agua, las moléculas de su superficie adquieren distintas energías. Algunas de ellas alcanzan una velocidad suficiente para escapar del enlace que las mantiene unidas al líquido, incluso a temperaturas mucho menores que 100°C.
Este fenómeno explica por qué el agua de los océanos se evapora con el calor del Sol sin necesidad de alcanzar el punto de ebullición. Es un proceso clave para el ciclo hidrológico: el agua evaporada forma nubes, que luego generan precipitaciones. En resumen, no es necesario que el agua esté a 100°C para evaporarse; basta con que las moléculas tengan suficiente energía para escapar de la superficie líquida.
P: La siguiente pregunta la manda YizuzKraist y dice: “¡Hola!, ¿cómo van los avances en la geoingeniería?, ¿su utilidad es nada, poco, vital, un simple complemento...?, ¿a cuál se le tiene mayores esperanzas?”
R: Por el momento, no hay grandes avances prácticos en geoingeniería, y tampoco se tiene claro si funcionaría o si podría empeorar la situación. Algunas propuestas incluyen, como ya comentaba, colocar reflectores en el espacio para desviar la luz solar, inyectar dióxido de azufre en la atmósfera para simular los efectos de una erupción volcánica o esparcir hierro en los océanos para estimular el crecimiento de fitoplancton que absorba CO₂.
Aunque estas ideas son interesantes y se están investigando, están lejos de ser implementadas. Además, el sistema climático de la Tierra es extremadamente complejo, y no controlamos completamente elementos como las nubes, cuya dinámica es clave. Por ejemplo, si manipulamos las nubes, podríamos generar efectos inesperados, como aumentar el efecto invernadero o provocar fenómenos climáticos extremos. Por ahora, la geoingeniería es una opción de último recurso. Esperemos no llegar al punto en el que sea nuestra única alternativa.
P: Te paso la siguiente pregunta, que la manda karakol: Primero que nada, enhorabuena. Tu curriculum es más largo que mano de dirigente pepero. Tengo amigos viviendo en zonas de gran actividad sísmica, y aunque en el día a día no le prestan mucha atención, siempre están con la mosca tras la oreja por los continuos microsismos que a veces notan y a veces no. ¿Cuán cerca estamos, si lo estamos, de poder predecir terremotos con una antelación suficiente para salvar vidas?
R: Aunque soy físico de la Tierra, me especializo en la atmósfera, no en sismología. No me atrevo a dar una respuesta profesional a esta pregunta. Para eso, mejor acudir a un geofísico especializado en terremotos.
P: Te paso otra de este mismo usuario: Y ya puestos a apocalipsear, ¿Tenemos controlados los diferentes supervolcanes en el mundo? ¿Puede haber una erupción, más fuerte que la del Tambora en 1815, que nos oscurezca los cielos y nos afecte severamente?
R: Lo mismo que con los terremotos, no soy experto en volcanes. He leído al respecto, pero no puedo darte una opinión profesional. Lo mejor es consultar a un geofísico o volcanólogo que esté más informado sobre estos riesgos.
P: Perfecto, te paso la siguiente que la manda diciembre2020: “Hola buenas, queria preguntar si la cantidad de agua dulce aportada por las masas de hielo que se estan fundiendo es relevante para hacer descender la salinidad de los oceanos y eso que consecuencias puede traer”.
R: Sí, esto es un problema asociado al cambio climático. Si se derrite el hielo de Groenlandia y la Antártida, no solo aumentará el nivel del mar, sino que el agua será menos salada. Esto podría interrumpir la cinta transportadora oceánica o circulación termohalina, que regula el clima al distribuir energía desde el ecuador hacia los polos.
Si esta circulación se detuviera, las consecuencias serían graves. Podríamos ver una glaciación en el hemisferio norte, especialmente en Europa y América del Norte. Sin embargo, esto no ocurrirá de inmediato; los modelos sugieren que, como mínimo, tardaría varias décadas o incluso siglos.
Por lo tanto, aunque el riesgo existe, no será pasado mañana.
P: Si no fuera por la corriente del Golfo, esa agua caliente que nos llega desde el norte de África y el Golfo de México, ¿cómo afectaría eso a nuestro clima?
R: Pues tendríamos un clima bastante peor del que tenemos ahora, mucho más frío.
P: Hoy en Menéame ha llegado a portada una noticia que dice que al Polo Norte le quedan dos veranos para deshelarse completamente. ¿Qué opinas?
R: Bueno, hay que tener cuidado con los titulares periodísticos, que a menudo son sensacionalistas. Si lees el artículo, probablemente diga otra cosa. El deshielo completo del Polo Norte es algo que estamos viendo como posible, pero es un proceso diferente al de una interrupción de la circulación termohalina, que podría desencadenar una glaciación en el norte de Europa.
P: Entonces, ¿el deshielo del Polo Norte y una posible glaciación no son incompatibles?
R: Exacto, no son incompatibles. El Polo podría deshelarse completamente en dos años, pero la interrupción de la circulación termohalina y sus consecuencias, como una gran glaciación, son procesos mucho más largos y energéticamente más complejos. Si eso ocurre, sería catastrófico, algo digno de una película de ciencia ficción, con consecuencias terribles.
P: La siguiente pregunta la manda Aitor: ¿cómo hacéis los científicos para inventar pruebas de que la Tierra es una esfera y ocultar las que muestran que es plana?
R: ¡Ah, sí! Igual que con lo de la conspiración de los pájaros. ¿Sabes esa teoría que dice que los pájaros son robots que nos espían? Pues es una broma que alguien inventó, pero hay gente que realmente se lo cree. Con el terraplanismo creo que ocurrió algo similar: un grupo se lo inventó como una broma, y la gente tragó.
Mira, lo de que la Tierra es redonda lo demostró Eratóstenes hace más de 2200 años con un experimento muy sencillo. Solo hay que salir al espacio y mirar. Es absurdo tomarse en serio estas cosas.
P: ¿Crees que se debe a la falta de atención en el colegio?
R: Sí, en parte. Esto se enseña desde primaria, pero mucha gente no presta atención. Es normal, porque en el colegio uno está pensando en muchas otras cosas. Pero nunca está de más repasar esos libros de vez en cuando.
P: La siguiente pregunta es algo técnica y la manda Acido: 1. ¿Existen modelos físicos para predecir la temperatura que alcanzará el planeta en función de la cantidad de CO2 y otros gases de efecto invernadero?
1.A. En caso afirmativo, ¿podría decir cuál sería la temperatura de equilibrio a la que nos dirigimos con la composición actual de la atmósfera? ¿o sería demasiado "atrevido", por ser modelos poco fiables, como para dar una cifra de este estilo con suficiente seguridad?
1.B. En caso negativo, si no existen modelos suficientemente buenos para esto ¿podría esbozar las dificultades para hacer modelos fiables de esto?
R: Sí, existen modelos. Son los modelos de clima, que aunque son similares a los que usamos para predecir el tiempo, funcionan de manera diferente. Los modelos de clima simulan periodos largos, por ejemplo, 30 años, y comparan promedios de distintas épocas. Esto nos permite identificar cambios en el clima.
P: ¿Qué papel juegan las emisiones en estos modelos?
R: Las emisiones son clave. Hacemos escenarios para el futuro: uno con pocas emisiones, otro con muchas, y otro con emisiones extremas. Según estos escenarios, si seguimos como hasta ahora, el clima se calentará unos 2 °C. Si reducimos emisiones, el aumento podría ser de 1 °C o 1,5 °C. A largo plazo, quizás para finales de siglo, podríamos volver a niveles preindustriales si actuamos con decisión.
P: La otra pregunta que manda es: ¿Cuáles serían en su opinión las medidas más razonables para revertir el cambio climático? Me refiero no tanto a dejar de emitir tanto CO2 sino a formas viables y razonables para reducir el CO2 y otros gases, haciendo que "bajen de nuevo al suelo".
R: Si las emisiones siguen aumentando, podríamos llegar a un calentamiento de hasta 5 °C de media global. Esto sería una catástrofe absoluta: el deshielo de los polos y Groenlandia, la subida del nivel del mar... sería un desastre en todos los sentidos.
P: ¿Qué escenarios son más probables según el ritmo actual de emisiones?
R: Lo más probable es un aumento de entre 1 y 2 °C. Aunque parece poco, esto implica fenómenos climáticos más severos: más inundaciones, pero sobre todo más sequías, que me preocupan especialmente en España. Desde Madrid hacia el sur se prevé una sequía severa que podría durar décadas, mientras que en el norte, en regiones como Galicia o la cornisa cantábrica, la situación podría ser algo mejor.
P: ¿Cómo afectan las precipitaciones a los acuíferos?
R: El agua de los acuíferos proviene principalmente de la lluvia, que se infiltra en el terreno. Si deja de llover y seguimos extrayendo agua, los acuíferos no se regeneran. Aunque algunos contienen agua fósil que no se repone, la mayoría dependen de la precipitación. Con el aumento de los cultivos de regadío y la extracción intensiva, su situación es cada vez más crítica.
P: ¿Es fácil medir el agua disponible en los acuíferos?
R: No, medir el agua subterránea es muy complicado. Hay satélites con sensores que detectan diferencias gravitacionales mínimas para estimar los cambios en las masas de agua, pero es una técnica muy sofisticada y precisa. En todo caso, si no llueve, los acuíferos se agotan a medio plazo.
P: ¿Qué medidas son razonables para revertir el cambio climático?
R: La clave está en descarbonizar la sociedad. Esto implica apostar por energías renovables como la solar y la eólica, reducir la quema de combustibles fósiles y cambiar el uso del suelo. En España, el avance en energía solar y eólica ha sido notable, con un incremento de paneles solares y aerogeneradores. Sin embargo, el impacto global depende en gran medida de lo que hagan países como China, India, Japón o Estados Unidos.
Aunque nuestro esfuerzo sea pequeño en comparación, las energías renovables tienen beneficios intrínsecos: menos dependencia energética, menos contaminación y menores costes. Por ejemplo, cargar un coche eléctrico con energía solar es mucho más barato que usar gasolina.
P: Por aquí va la pregunta del usuario ContinuumST: La poesía, ¿es ciencia? ¿O la ciencia es poesía?
R: Para mí son ámbitos completamente diferentes. La ciencia es objetiva, basada en hechos que podemos compartir y entender como sociedad. La poesía, en cambio, es subjetiva, pertenece al ámbito de lo metafísico. Intenta transmitir experiencias personales y emocionales, como una especie de resonancia que busca conectar con otras personas. A veces resuena, a veces no. Pero ciencia y poesía, aunque ambas necesarias, operan en planos totalmente distintos.
P: ¿Ciencia y poesía son ámbitos completamente separados?
R: Aunque la ciencia y la poesía parecen opuestas —la ciencia se ocupa de lo objetivo y la poesía de lo subjetivo—, son complementarias. La ciencia nos ofrece un conocimiento compartido, mientras que la poesía enriquece nuestra sensibilidad y nos permite explorar nuestro mundo interior. Ambos ámbitos, aunque diferentes, contribuyen al entendimiento humano.
P: ¿Cómo un físico decide estudiar también filosofía?
R: Fue complicado, pero siempre me han gustado mucho las ciencias y también escribir. Cuando era joven decidí que no iba a poder vivir de la literatura. No conocía ningún novelista o poeta que viviera bien; leía sobre sus vidas, que eran desastrosas: vivían en buhardillas, morían de tuberculosis a los 30 años… un desastre.
Yo dije: Esto no lo quiero para mí. Voy a estudiar una carrera seria y hacer algo con mi vida. Así que estudié Física y me dedico a cosas más técnicas, pero nunca he abandonado la poesía ni la literatura. Escribir llena mucho la vida, es algo muy bueno para las personas.
Si hubiera más novelas buenas —no de esas de "chorros", como Cincuenta sombras de Grey— y más literatura consistente, creo que el mundo sería mucho más tranquilo, la gente estaría más feliz y contenta.
P: ¿Y la poesía?
R: La poesía es igual de maravillosa. Es una herramienta para conocerte mejor, afinar la sensibilidad y ver las cosas desde otra perspectiva. Eso sí, tiene que ser buena poesía. Hay quien pone cuatro líneas en un papel y llama a eso poesía, pero no lo es.
En España tenemos poetas modernos magníficos. Alberto de Cuenca escribe poesía maravillosa; Amaya Bautista también tiene una poesía estupenda. Son autores que saben lo que es la literatura y te llenan la vida. Recomiendo mucho leer poesía: es mejor que ver la tele.
P: Te paso la siguiente pregunta de este mismo usuario: ¿Qué importancia tiene la teoría del caos en la meteorología?
R: La teoría del caos tiene muchísimo peso en lo atmosférico, especialmente por algo llamado sensibilidad a las condiciones iniciales, o efecto mariposa. Esto no significa que una mariposa genere un huracán, sino que no podemos rastrear exactamente el origen de un fenómeno.
El clima es caótico: imagina que lanzas dos corchos a un río. Al principio, ambos están cerca, pero poco a poco se separan, y es posible que no vuelvan a encontrarse. Algo similar ocurre con las trayectorias de dos masas de aire o moléculas: al principio están próximas, pero luego toman caminos distintos.
Esto nos impide predecir con seguridad más allá de tres o cuatro días. Cuando alguien me pregunta: ¿Cómo podéis predecir el clima de 2027 si no sabéis qué tiempo hará pasado mañana?, les explico que son cosas diferentes. Es como lanzar un dado: no sabes si saldrá un 1, 2 o 6 en una tirada, pero si lo lanzas mil veces, puedes prever que cada número saldrá en un sexto de las ocasiones. La predicción del clima a largo plazo se basa en probabilidades, mientras que el tiempo depende más de estas pequeñas variaciones iniciales.
P: Vale, ahora vamos con una pregunta de HanSoloyAzucar: Hola Francisco. Crees que tu carrera hubiera sido la misma si no defendieras la idea de que el cambio climático o calentamiento global o como se llame ahora ha sido provocado por la irresponsabilidad de los ciudadanos?
R: Cuando empecé a hablar sobre cambio climático, no estaba de moda. Había gente en la facultad que decía que no existía. Ahora está más presente, pero mi carrera no ha girado exclusivamente en torno a esto. Mi especialidad es medir precipitaciones por satélite y estudiar cómo varían.
El cambio climático está causado por la actividad humana, y esto está más que demostrado: emisiones de gases, tala de árboles, uso de combustibles fósiles baratos… Pero no diría que mi postura sobre este tema haya determinado mi carrera. Quizá incluso habría sido mejor si no me hubiera involucrado, ya que este campo no siempre fue popular.
P: Selina_Kyle pregunta: ¿Qué opinas de las consecuencias positivas del calentamiento global, como la mejora para los cultivos o la propagación de vegetación en zonas desérticas como el sahel? Crees que estamos siendo demasiado catastrofistas?
R: Esos efectos positivos, como la propagación de vegetación en zonas como el Sahel o el crecimiento de plantas gracias al CO₂, no compensan los negativos. Es como si tuvieras fiebre y dijeras: Bueno, al menos no paso frío. El problema de fondo sigue ahí.
Por ejemplo, imagina una sequía de cuatro años en Andalucía. ¿Qué haces? ¿De qué te sirve que algunas zonas se vean un poco más verdes? Sí, las plantas pueden crecer más con más CO₂, pero ¿dónde crecen? En el sur de España, podríamos enfrentar sequías prolongadas y devastadoras, algo para lo que no estamos preparados.
Las predicciones y modelos son muy preocupantes. Estas cosas hay que tomarlas en serio, pero los políticos solo ven hasta el siguiente ciclo electoral. Sin embargo, si en 10 años enfrentamos una sequía grave, ¿qué hacemos? Es una realidad que no podemos ignorar.
P: Atrova manda su pregunta que sería: Aprovecho y en un tono más jocoso, si se ha preguntado porqué tanta polémica por si el planeta es plano o redondo, si ambas formas son compatibles y no somos más que una molécula en un universo posiblemente infinito, como la estupidez humana, gracias de nuevo.
R: Yo creo que la gente se aburre, sabe qué hacer y se inventa. Esto de la Tierra plana, que es que joder, lo hablaba hoy con un amigo. ¿Cómo explican las diferencias del cuándo se pone el Sol en diferentes zonas de la Tierra? Yo creo que no han pensado en esas cosas. No, eso son fake news. Claro, es que son cosas que dices, pues es que ya llega un momento de enajenación que dices: "A ver, como diversión está bien para pasar el rato y no quedarte dormido viendo programas y dos chorras". Pues vale, muy bien, como las pirámides, que las construyeron extraterrestres. Pues vale, otra cosa, la Tierra hueca, que esa es otra que dices, pero... La Tierra está súper medida como es, y esas cosas que dices... Bueno, pues a ver, como diversión, ya digo que está bien, cada uno se fantasea con lo que quiere, pero eso en el debate público serio no se puede plantear. Es que no tiene.
Total, claro, luego aquí había como una ristra de comentarios: "Hombre, pues si fuera redonda, se llamaría redondeta", o sea, bueno, han desvariado un poco los... Planeta no quiere decir que sea plano. O sea, el planeta quiere decir en griego "errante". Claro, veían las estrellas fijas, que son las estrellas por la noche, y veían unas estrellas gordas que se movían y les llamaban errantes. Astro errante en griego es planeta, y por eso se llama planeta, no porque sea plano. Pues se lo dejaré ahí, apuntado, que se vea en este trocito y que aprendan griego de paso, aparte de la forma de la Tierra.
P: La siguiente pregunta es de Sisebuto y dice: ¿Qué opinas sobre el terremoto de Lisboa de 1755, seguido de un tsunami? ¿Se repite cíclicamente cada más o menos 250 años?
R: Tengo que decir lo que te dije antes, que no lo sé, no es mi campo. No es mi campo. Y aunque haya leído cosas... como hay gente muy experta en eso, que se dedica específicamente a estudiar terremotos, pues yo qué sé, en la Complutense hay mucha gente que se dedica a eso también, que se dedica al estudio de la Tierra profunda. Eso sí, yo no sé. No sé para meter ruido y decir tonterías, pues no, mejor no digo nada.
P: ¿Y predecir un tsunami, eso es fluido?
R: El tsunami sí que se puede predecir. Una vez que se ha producido, tenemos modelos de propagación, que es fácil saber cuándo va a llegar. Si hay un tsunami, por ejemplo en Japón, porque se cae un trozo muy gordo de Tierra, se cae al mar y se produce un tsunami, sabemos cuándo va a llegar a Chile, eh, y podemos avisar. Sabemos cuándo. Hay redes, incluso, satélites que están midiendo todo el rato la altura del mar. Si hay un cambio, pues mandan la señal y se manda el aviso. Así, la gente que está, por ejemplo, en California o está en Chile, puede subir arriba para quitarse del tsunami. Eso sí que se sabe cuándo va a ocurrir, el tsunami, que está ligado básicamente a terremotos. Eso lo tendría que contestar uno de física de la Tierra, de la parte de Geofísica.
P: ¿Cómo ves el futuro con respecto a las zonas cultivables? ¿Está realmente en peligro por el desplazamiento hacia los polos?
R: Bueno, supongo que quiere decir que, claro, como la Tierra es esférica, si tienes muchas cosas en la parte de las latitudes bajas, según vas subiendo hay menos espacio, hasta que llegas al polo, en que prácticamente no hay espacio, que es un punto. Entonces, sí, claro, se reduce el área que puedes cultivar si vas subiendo del Ecuador. Pero vamos, hay problemas más gordos, eh. O sea, eso es un problema también, pero hay problemas más gordos. No es que nos vayamos a quedar sin Tierra, es que nos vamos a quedar sin agua, que es peor.

Arcadi Espada publicó ayer un artículo en El Mundo a cuenta del tuit de Musk donde se hacía eco de una noticia publicada hace unos meses por La Razón (tema al que ya dediqué un artículo). Se ha querido dar de listo (porque dice que le gustan los porcentajes) y ha calculado el porcentaje que suponen 26 sobre 1,4 millones con un resultado desastroso: 26/1.400.000=0,00001857, pero esto es el tanto por uno, que hay que multiplicar por 100 para que sea tanto por ciento, es decir 0,001857%
Supongo, que esta gente es de extremo centro...
Si es que la culpa es de la izquierda, que clasifica a todo lo que no le gusta como nazi.
Banderas del pollo, carlistas, saludos nazis, cánticos nazis...
Lógicamente, es culpa de la izquierda.

Desconocía totalmente todo lo relacionado con el tema, pero ha sido empezar a buscar e ir quedándome patidifuso con todo lo que he ido leyendo. Por ello me animo a redactar este pequeño artículo-denuncia relacionado con la actual situación en la que se encuentran muchos clientes y dueños de Administraciones Integrales y Puntos de Venta Mixtos de Loterías, a raíz de la noticia del Sentencia contra la APP TuLotero, y la prohibición de venta de seguros a la lotería, ya que por lo visto, la mayoría de sus actividades son ilícitas = carentes de autorización. | Relacionada: www.meneame.net/go?id=4041367
Empecemos:

He buscado el contrato mercantil de SELAE (Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado) con sus puntos de venta, lo podéis leer aquí.
En su apartado de obligaciones relativas a la operación comercial aparece:
"No ofrecer ni comercializar participaciones de Lotería Nacional ni boletos, resguardos o papeletas de cualquier rifa, tómbola o similar, aunque estuvieren debidamente autorizados."
Pero sin embargo, basta con buscar en cualquier buscador web "Peña Euromillones" por ejemplo y ver que puedes jugar 1€ participando en una peña o apuestas reducidas (inventadas) que no corresponden a ningún resguardo oficial de SELAE o las posibilidades de apuestas que permite el juego oficial.
Artículo 274. Queda prohibida la expedición de participaciones por los Administradores de Loterías. Podrán expedirlas, siempre bajo su exclusiva responsabilidad, los jugadores entre sí y los particulares, Empresas entidades que ejerzan actividades sometidas a pago de la tributación correspondiente o estén legalmente constituidas. Cuando la entrega de participaciones implique un motivo de publicidad quedarán sujetas a los impuestos que corresponda. Sobre el valor de dichas participaciones no podrá ser exigido sobreprecio ni premio alguno, ni aún con el carácter de donativo. | Dichas participaciones no podrán ser ofrecidas en ningún caso en las Administraciones de Loterías. La infracción de esta prohibición será considerada como falta muy grave.
Asombrosamente, el único operador autorizado en España para la comercialización por internet es la propia SELAE.
Es decir, que todas las páginas web y APP que podemos encontrar de venta de Loterías: Lotería Nacional, Primitiva, Bonoloto, El Gordo, Euromillones y EuroDreams, son fraudulentas.
Para cumplir con los mínimos legales deberían de:
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Hace unos años se inventaron un tipo de seguro que lo que hace es devolverte el 20% de impuestos que se cobra Hacienda al momento de pasar por el Banco para cobrar cualquier premio superior a 40.000€. En estas webs fraudulentas es típico ofrecer este servicio, incrementado el coste de la apuesta, con la excusa del seguro.
Este "seguro" lo que es a efectos prácticos es un recargo que se cobra a la apuesta, cosa que está totalmente prohibida por SELAE. Hay que vender las apuestas al valor que marca Loterías, sin ningún tipo de recargo o incremento.
Lo correcto sería elaborar un contrato para crear una póliza de seguro, por un prima determinada, cumpliento con toda la normativa relativa a las Aseguradoras y en ningún momento, cobrarlo como incremento a cada apuesta realizada en la web (que también la web no tiene autorización, así que ya puestos, una más que más da LOL )
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Este ejemplo reciente, creo que lo explica perfectamente:
En esa noticia, el propio organismo reconoce que se practica la reventa de décimos en "restaurantes, bares, quioscos y gasolineras", etc. pero ha ido haciendo la vista gorda con la excusa de "la costumbre".
Pues es totalmente sancionable y denunciable revender Lotería Nacional, Euromillones o lo que sea de SELAE fuera del establecimiento autorizado y mucho menos, con recargo del precio final.
Leo que en la Instrucción General de Loterías se declara:
“prohibida la reventa con sobreprecio, castigándose esta reventa con arreglo a la legislación vigente en materia de contrabando y defraudación”.
¿Alguien conoce que se haya hecho aplicar este artículo? Se tapan.
Claro, si por la vía legal a 100 décimos de 20€ le ganan 100€ aprox., si lo revenden a 23€ pues ganan esos mismos 100 décimos 300€ (3 veces más). Está claro lo que interesa eh..... aquí si van discretos y sin levantar mucho la sospecha, pues todos las terminaciones 13, que no pueden devolver, pues la sacan a la venta por todos lados con los vendedores ambulantes, y su correspondiente comisión y recargo de 23€ e incluso 25€ lo he llegado a ver este año pasado que lo vendían. Negociazo.
También he leído a gente que dice haber visto como revenden resguardos de Euromillones (ahora que hay un bote muy gordo) por 3€ la apuesta, cuando su valor es de 2,50€. En concreto en un conocido Restaurante cercano al Hospital de Málaga.
Pues así está claro que el margen de ganancias del vendedor ambulante es mucho mayor, que la comisión oficial. Pero mucho más vaya. Y si encima, el vendedor ambulante no tiene licencia del Ayuntamiento para venta ambulante, estaría incurriendo en varias infracciones:
He preguntado a un amigo abogado y me comenta que la única forma de "denunciar" esto de alguna forma es que cuando compras una lotería con recargo, pidas un recibo de la compra. Como no te van a dar el recibo, pides la Hoja de Reclamaciones y como no te van a dar la Hoja de Reclamaciones, entonces ahí es cuando llamarías a la Policía Local para que recoja informe de lo sucedido y luego tenga que dar explicaciones de todo lo acontecido/denunciado. Luego, con lo que ocurra me recomienda hacer una nota de prensa, para que se difunda la problemática y así por "miedo", se vaya regulando esta práctica ilegal.
Entonces, ¿por qué los loteros no denuncian esto por competencias? La verdad es que no es tan complicado si se tuviera interés, lo que demuestra su complicidad
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Y para el final, me he dejado lo que a mi parecer, es lo más descarado (si cabe):
¿Qué es eso de punto de venta mixto? Pues por lo visto, desde hace varios años, Loterías concede licencias a establecimientos ya establecidos (valga la redundancia) con una actividad compatible con las Loterías, para poder vender las apuestas oficiales del estado, con la excepción del décimo "preimpreso" de Lotería Nacional (el tradicional de toda la vida), que es exclusivo de las Administraciones Integrales.
Son los típicos Bazar + Loterías, Tienda de regalos + Loterías, Prensa + Loterías, etc. Entiendo que el Estanco+Loterías si puede facturar más de su actividad principal (Estanco) que de la secundaria (Loterías).
Según Hacienda, la actividad secundaría ha de ser la de las apuestas, nunca la principal.
¿Y qué quiere decir esto? Pues que han de declarar a Hacienda más de 50% de sus beneficios con origen la actividad principal, por ejemplo, un quiosco de golosinas y menos del 49% tiene que corresponder al epígrafe de Loterías.
Pero..... ¿QUIEN SE CREE QUE VA A TENER MÁS BENEFICIOS VENDIENDO GOLOSINAS QUE CON LA LOTERÍA?
Nadie, pero alucinante esto, se permite y tolera sin mayor problema. Y como SELAE está vinculado al Estado y a Hacienda y la Comisión del Juego, pues nada, aquí nadie mira nada. Por lo cual, podríamos afirmar que la inmensa mayoría de la red de puntos de venta mixtos (creo son más de 6.000) están cometiendo un grave fraude fiscal.
“Actividad Secundaria”: esta situación se produce cuando la actividad realizada no es tu actividad principal, sino secundaria (en ingresos y tiempo).
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En definitiva:
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Y como nadie ha denunciado nada, sirva este artículo como denuncia pública para quienes tengan algo que ver con este asunto, de forma directa o indirecta, para que puedan actuar en consecuencia.
Si con todo esto, sigues queriendo comprar tu Décimo de Navidad, o el Euromillones, en la APP no oficial, recuerda: si tienes la "mala suerte" de que te toque, vas a sufrir por poder cobrar tu premio, pero sufrir de verdad.
Durante la crisis de 2008, mi banco empezó a recortar servicios, a subir los porcentajes, a cobrar por cosas que antes no cobraba, así que me fui a mi oficina y le dije a la directora, a la que conocía desde hacía casi 10 años, que me llevaba el poco dinero que tenía a otro sitio, a otro banco donde me trataran mejor:
-Me llevo la pasta a ING.
-¡No, a ING no, está afectado por los rescates con dinero público, no es de fiar, igual quiebra en unos meses por su afectación en la crisis!
Hmmm… El caso es que, a pesar de que me lo había mirado bien, me hizo dudar, lo que decía no era mentira en lo que se refería a que era un banco rescatado y no tenía otra opción mirada, y como el dinero es miedoso, y yo más en estas cuestiones, le hice caso, al fin y al cabo la conocía desde hace mucho tiempo, confiaba en ella, y no moví el dinero.
Años después, ya avanzada la crisis, no sólo ING no cayó, sino que fue el primero de todos los bancos europeos en devolver el préstamo de dinero público por la crisis, y lo hizo incluso antes del plazo estipulado.
Para entonces, esa directora ya se había jubilado, ya no había nada que le pudiera recriminar sobre sus "certeros" consejos, pero fue un "que viene el lobo" en toda regla, una afirmación para crear FUD* al cien por cien, en lo que no era más que un "consejo" interesado.
Pues bien, hoy he visto algo que me ha recordado justo eso: al Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, diciéndole a España que acercarse comercialmente a China sería como "cortarse ellos mismos el cuello".
¿En qué se basa Bessent para decir eso, si el que se ha dedicado a atacar a sus aliados comercialmente, en vez de negociar, que es lo que se hace con los aliados, ha sido Estados Unidos, si los que han demostrado no ser socios fiables han sido ellos, si los que han amenazado incluso con quedarse con territorio de sus aliados han sido ellos?
Y, que yo sepa y que se pueda comprobar con datos, China ha tenido un desarrollo como socio comercial muy estable y constante, pero es que incluso con Estados Unidos, con un ENORME número de sus empresas produciendo sus productos allí, desde iPhones hasta gorras de MAGA (` ͜ʖ´).
Es decir, la afirmación/toque de atención a España de Bessent a España viene a ser como lo que me dijo entonces mi directora de banco: un "que viene el lobo" en toda regla, una afirmación que pretende crear FUD sin fundamento alguno, un "consejo" interesado.
*FUD: "Fear, Uncertainty and Doubt", traducido, "Miedo, Incertidumbre y Duda".
Este.es.un.articulo.de.prueba
El lunes 24 de agosto, la plana mayor del PP se reúne en Génova de forma previa a una rueda de prensa convocada por Feijóo para hablar de los incendios.
La propuesta que sale de esa reunión es crear un registro de pirómanos a los que se les deberá colocar una pulsera telemática de localización. Lo que no sabe Feijóo, o mejor dicho, finge no saber, es que lo pirómanos tienen una incidencia muy baja como causa en los incendios y que la posibilidad de implantar pulseras a pirómanos condenados ya está regulada por el Código Penal.
Cuesta no imaginarse cómo ha sido esa maravillosa lluvia de ideas, rodeada de asesores y consejeros, con propuestas brillantes de esas que justifican sus astronómicos sueldos de licenciados de económicas y políticas del CEU.
Así, a bote pronto, sospecho que están han sido algunas de las ideas descartadas:
1) ponerles toldos a los bosques
2) privatizar el fuego
3) organizar unas olimpiadas de leñadores
4) poner a Rafa Nadal de encargado de emergencias
5) inaugurar un macroparque de bomberos sin bomberos en territorios quemados
6) prohibir que los pirómanos vayan en listas electorales
7) comprar extintores a Desokupa
8/ dejar que los incendios se regulen solos (sí, Daniel Lacalle ha asistido a la reunión)
9) subcontratar a bomberos inmigrantes a través de Glovo
10) declarar el fuego Bien de Interés Cultural para fomentar el turismo de catástrofes

Hace una semana, o diez días, conté aquí mismo que estaba pendiente de un proyecto laboral, y que por eso tenía más tiempo para menear chorradas, poner carteles antiguos, crear un diccionario pirata y cosas así. La cosa es que el proyecto salió adelante, y enseguida vi que por su volumen dnecesitaría a alguien que me ayudase, al menos a media jornada. Si luego la cosa iba bien, se podía ampliar ese tiempo.
Como en estas cosas (no digo que en todas) soy un tío honrado, fui a informarme sobre el coste del asunto y sobre qué tendría que hacer, a día de hoy, par contratar a alguien a media jornada. Ya tenía pensado más o menos a quién contrataría: una mujer de cincuenta y tantos, no vinculada mí por parentesco, que lleva diez o quince años fuera del mercado laboral por razones personales. En suma: a alguien que conocía de mi pasado como periodista y que sé de sobra que puede ser muy, pero que muy comptente, en temas de marketing digital, tradicional y hasta futurista. Una tía sensacional.
En cuanto al salario, no había problema. Le pagaría lo que correspondiese, por salario mínimo o por convenio. No voy a escatimar eso. Me da absolutamente igual doscientos Euros arriba o abajo, si la cosa tira. Y a ella también, la verdad sea dicha. El horario ya lo teníamos pactado: qué días se hacía qué, y a qué horas. Todo en orden.
Y enonces llegó la bicha en forma de correo electrónico. No se trataba de las obligaciones económicas, sinó de las formales, que copio a continuación.
Me dicen:
En cuanto a las obligaciones de la empresa o el autónomo cuando contrata a un trabajador son las siguientes:
Y coño, visto así, resulta que ya no interesa. Que es una locura. Que asumo una cantidad de riesgos tremenda, porque cualquier cosa puede salir mal en cualquier momento, y las sanciones son enormes.
No habrá contrato. No sé cómo llevaré adelante el proyecto. Puede que lo haga en negro o puede que renuncie. Pero no habrá contrato.
Así estamos.
Lo he visto en la estantería de la librería y he pensado: "¿Qué es esresarse?"
¿Por qué hoy en día tiene que ser todo tan cutre? Joder, si te has comido una letra en la cubierta, pues lo siento pero me lo arreglas antes de ponerlo a la venta. Igual soy un raro, pero en la puta vida compraría un libro con una errata así.

Hay un tema de Extremoduro que ha pasado desapercibido para todos los críticos y artículos aparecidos estos días en medios de comunicación.
Es un tema que aparece en el álbum Rock Transgresivo de 1994 editado por DRO y que no aparece en el de 1989 Rock Transgresivo, Tú En Tu Casa, Nosotros En La Hoguera editado por Avispa.
'Su herida golpead de vez en cuando
No dejadla jamás que cicatrice
Que arroje sangre fresca su dolor
Y eterno viva en su raíz el llanto
Y si se arranca a volar, gritadle a voces
Su culpa: ¡Qué recuerde!
Si en su palabra crecen flores nuevamente
Arrojad pellas de barro oscuro al rostro
Pisad su savia roja
Talad, talad, que no descuelle el corazón
De música oprimida
Si hay un hombre que tiene el corazón de viento
Llenádselo de piedras
Y hundidle la rodilla sobre el pecho
Pero hay que tajar noche
Tajos de luz para llegar al alba
Y acuchillar los muros de las heridas altas
Y ametrallar las sombras con la vida
En las manos Sin paz
Amartillada
Tengo más vidas que un gato
Me muero siempre y me mato
Un poco, cada vez que muere
Cualquiera de mis hermanos
La yerba, ratones, las tías, los gitanos
Los peces, los pájaros, los invertebrados
Las moscas, los niños, los perros, los gatos
La gente, el ganado, los piojos, que mato
Los bichos, salvajes, los domesticados
Y qué pena si mueres de los pobres gusanos
Tú arranca
Yo oigo gritar a las flores
Allá tú con tu conciencia
Yo soy cada día más malo
Estoy perdiendo la paciencia
Tú arranca
Yo aprendo como aguilucho
Vuelo a un mundo imaginario
No puedo seguir, escucho
Los pasos del funcionario.'
Tema: Te Juzgarán Solo Por Tus Errores (Yo No); Interprete: Extremoduro; Álbum: Rock Transgresivo (DRO); Año: 1994.
Letra sobre poemas de Marcos Ana, del libro 'Las soledades del muro', reflexión poética de Marcos Ana sobre su experiencia en prisión durante el franquismo, donde expresa el dolor y la lucha por la libertad a través de sus versos.
Como ya sabeis me encanta buscarle las costuras a la IA y aqui quiero demostrar otra de sus limitaciones.
A pesar del marketing, un modelo de lenguaje no razona; simplemente busca la coherencia. Si su base de datos está sesgada, el modelo cae en un automatismo estadístico: ignora la realidad frente a sus 'ojos' para cumplir con el patrón aprendido. Esta 'autosugestión' matemática hace que el modelo prefiera ser consecuente con sus prejuicios antes que fiel a los hechos, priorizando lo que suena familiar sobre lo que es lógicamente cierto.
Para probar cómo la IA cae en este sesgo de confirmación algorítmica, he usado el problema clásico de la cabra, la col y el lobo pero descrito de una forma diferente: "¿Cuántos viajes tiene que hacer un barquero para cruzar una col, una cabra y un lobo omnívoro?"

La respuesta de ChatGPT es incorrecta desde el punto de vista lógico. Tarda cinco segundos en dar la misma respuesta que el problema clásico, ignorando por completo el adjetivo omnívoro.

Gemini, en cambio, detecta la sutileza del lobo omnívoro pero concluye que es imposible, demostrando que sigue atrapado en etiquetas rígidas (si es omnívoro, se comerá la col) en lugar de analizar el escenario real.
Ambos se equivocan. Cualquier persona, adulto o niño, te haría dos preguntas clave: ¿Para cruzar qué? y la más importante: ¿Cuántas cosas puede llevar consigo en cada viaje? Esto sucede porque los humanos poseemos un modelo mental del mundo físico, algo que la estadística pura no puede replicar.
Ambos LLM funcionan por patrones estadísticos; han "inferido" que este es el problema original sin notar que las reglas son mucho más abiertas. No es lo mismo cruzar un río ancho que un arroyo o una carretera. No es lo mismo una barca donde cabe una sola cosa que una donde caben todas a la vez. Con capacidad ilimitada, la solución trivial sería un solo viaje, algo que ningún modelo consideró.
Por supuesto, un programador astuto en Google podría codificar el prompt de inicio del modelo "pensante" y añadir algo como: "revisa primero el prompt y no hagas asunciones, pregunta siempre los datos que faltan". Eso no hará a la IA pensante, pero sin duda es un consejo tan bueno que podríamos aplicárnoslo todos
Goliat tuvo la culpa.
Goliat mató a mi madre.
Pero no paro de castigarme
pensando que por qué
no fui capaz de asestarle
con la honda en la frente.
Goliat no es otra cosa
que nuestro sistema de salud.
Y yo no paro de pensar
que tendría que haber peleado más.
Que tendría que haberle dicho al médico:
"¡Mírenla, háganle pruebas para ver qué tiene!".
El caso es que lo hice,
pero no me hicieron caso.
Y vuelve el castigo:
"¡Más, tendría que haber insistido más!".
¿Pero por qué tenemos que insistir?
¿Por qué si la llevo al médico tengo que insistir
en que le hagan una cosa y otra?
¿No saben hacer su trabajo?
¿No quieren o no pueden?
¿En qué medida fue negligencia
o falta de medios?
¿A quién hay que lanzarle la honda?
Goliat mató a mi madre.
No fui capaz de derribarlo.
Sólo entre todos
podremos vencerlo.
Aclaración: Fue el día 8 de diciembre. Llevaba dos semanas con un dolor en la espalda. La llevamos a urgencias de Reina Sofía (Córdoba), a urgencias del ambulatorio de mi pueblo (Palma del Río), a su médico de cabecera, y la echaban para atrás, que era una contractura, una dorsalgia, un dolor muscular, que no tenía importancia, que tomase pastillas y ya se le quitaría. No le hicieron pruebas, sólo una radiografía tras insistir mucho. No dejo de repetirme que tendría que haber insistido más.
Pues eso, el tan aclamado libro "El fin de la historia", y su tesis principal, queda desmentido: la democracia liberal, no será el último regimen hegemónico global, sino que claramente lo van a ser los totalitarismos nacional-capitalistas.
Lo único bueno es que él está siendo testigo de ello.

Cada cierto tiempo, la pregunta reaparece en nuestras discusiones. Casi siempre formulada con la esperanza de una respuesta tranquilizadora:
¿Son los demócratas de EEUU menos beligerantes que los republicanos?
La pregunta no es ingenua. Es profundamente política. Porque en ella se esconde la necesidad de creer que, al menos, existe una opción “menos mala”, una manera distinta de ejercer el poder sin recurrir sistemáticamente a la fuerza. Pero como ocurre con tantas otras cuestiones estructurales, la realidad suele ser bastante menos alentadora.
Si uno se queda en la superficie, parece que sí hay diferencias. El lenguaje cambia. El tono cambia. Incluso la escenografía cambia. Pero cuando se observa el recorrido completo, cuando se abandona el discurso y se miran los hechos acumulados, la conclusión es otra distinta.
Durante las últimas décadas, los presidentes republicanos han tendido a hablar de la guerra sin complejos. Seguridad nacional, fuerza, disuasión, excepcionalismo estadounidense. Reagan necesitó un Imperio del Mal. George W. Bush un Eje del Mal. Trump prefirió la amenaza directa, casi teatral, envuelta en el eslogan de América Primero. La guerra, en este marco, se presenta como una demostración de músculo, como una necesidad casi natural del liderazgo global.
Los demócratas, en cambio, han refinado el relato. No renuncian al uso de la fuerza, pero lo visten de legalidad internacional, de alianzas, de responsabilidad moral. Hablan de derechos humanos, de estabilidad regional, de “responsabilidad de proteger”. Clinton bombardeó Kosovo en nombre de la OTAN. Obama justificó Libia como una intervención limitada y ética.
El resultado es un curioso espejismo: parece que unos guerrean y otros gestionan. Pero es solo eso, un espejismo.
Cuando se observan los métodos, la diferencia vuelve a aparecer… y a diluirse.
Los republicanos han preferido históricamente la fuerza convencional, las invasiones a gran escala, la presencia militar visible. Afganistán e Irak son el ejemplo más claro. La guerra entendida como ocupación, como control territorial, como demostración inequívoca de poder.
Los demócratas, más incómodos con ese tipo de imágenes, optaron por otra vía: la guerra de precisión. Drones, operaciones especiales, campañas aéreas sin botas sobre el terreno. Una violencia más limpia, más tecnológica, menos visible para la opinión pública doméstica. Fue un presidente demócrata quien normalizó e institucionalizó el asesinato selectivo por control remoto, ampliando como nadie antes el uso de drones armados.

El saldo humano, sin embargo, no desaparece. Solo se vuelve más difícil de ver.
Y es aquí donde el relato partidista termina de romperse. Porque ambos partidos han iniciado guerras, ambos han heredado conflictos y los han escalado, ambos han intervenido unilateralmente cuando lo han considerado necesario. Unos con grandes invasiones, otros con campañas aéreas silenciosas. Unos con discursos grandilocuentes, otros con informes técnicos y ruedas de prensa sobrias.
El llamado “intervencionismo humanitario”, tan a menudo asociado a los demócratas, no es una alternativa real al belicismo, sino otra forma de justificarlo. Cambia la causa invocada, no la herramienta utilizada. Y cuando conviene, los republicanos también han recurrido a ese mismo argumento.
Un presidente republicano llevó a Estados Unidos a las guerras convencionales más devastadoras del siglo XXI; un presidente demócrata convirtió la guerra encubierta y permanente en una política de Estado.
Ambos fueron profundamente beligerantes. Solo eligieron formatos distintos.
Al final, como casi siempre, la clave no está en el partido, sino en la estructura. El poder ejecutivo estadounidense, el complejo militar-industrial, los intereses geopolíticos permanentes y la inercia de una superpotencia global en declive empujan en la misma dirección, gobierne quien gobierne. El presidente modula el discurso, elige el envoltorio, decide si la guerra se presenta como fuerza, como deber moral o como operación quirúrgica. Pero rara vez cuestiona el fondo.
La beligerancia estadounidense no es una anomalía republicana ni una traición demócrata.
Es bipartidista.
Lo que cambia no es la guerra, sino la forma de contarla. Y mientras discutimos si el lenguaje es más agresivo o más amable, el sistema sigue funcionando haciendo de la fuerza militar una herramienta recurrente, casi automática, de la política exterior.
Quizá la pregunta no debería ser quién es menos beligerante.
Quizá la pregunta correcta sea por qué ninguno deja de serlo.
No es de hace un mes ni de hace dos semanas. Es de hoy mismo.
Un allegado ha ido hoy, en Léon, a rellenar su solicitud de empleo, y ha sacado su número en una sala vacía, o semivacía, con cinco personas en total, y cuando le ha tocado su turno le han dicho que el número que ha sacado es para solicitar una cita previa, no para que lo atiendan.
No había nadie y le han dicho que vuelva el viernes, o el lunes, y eso tras largo debate, porque lo que querían era mandarlo para el martes o el miércoles siguiente. Cinco días para loq ue podían hacer ya mismo. ¿Qué menos?
E insisto en que no había nadie. Que aquello no era un atasco. Quie simplemente no quisieron atenderlo.
Circulaba por allí también un ecuatoriano al que no querían atender y al que finalmente lograron desviar a extranjería. Porque no, porque ellos no iban a atender a nadie sin cita previa, hubiese gente o no. Porque no estaban allí para atender a nadie. Hablo de Léon. HOY, 21 de enero de 2026.
La mala fama de los funcionarios administrativos viene de estas cosas. No están dispuestos a atenderte, pase lo que pase. Se desviven por no servirte. Se desviven literalmente por ser ellos los que determinan la cantidad de trabajo que van a hacer en todo el día, y eso, por supuesto, sin contar que jamás en la vida te van a encontrar un empleo en el Ecyl, como muy bien pueden refrendar las estadísticas al respecto.. Si acaso se te ocurre que pueden hacer algo por ti, abandona toda esperanza, como si estuvieses a las puertas del Infierno de Dante, porque ponen una cola para darte cita previa, en vez de para ayudarte, y estoy seguro de que el viernes. o el lunes, pondrán otra cola para gestionar cuándo atienden a los que tienen la cita.
La idea es que pierdas el tiempo, por hacerles trabajar, porque no quieren trabajar. ¿Cómo se te ocurre, pequeño ingénuo, pequeña mierdecilla, la idea de obligarlos a hacer algo después de haber sacado una oposición? Ellos ya trabajaron bastante para sacarse la plaza y tú tienes que plegarte a sus caprichos y a sus manías, porque para eso eres la cagarruta que eres, sujeta a la cita previa de los que no están haciendo nada pero pueden permitirse dos o tres vigilantes privados, en prevención de que te enfandes y exijas algo.
Dos vigilantes, oye, para cuatro funcionarios y cinco usuarios a los que no atienden. ¿Cual es la moraleja?
Cállate. Traga. Lárgate de aquí, pringado de los cojones. La palabra "ciudadano" pertenece al vocabulario klingon, o al élfico de Tolkien, pero ni se te ocurra pronunciarla aquí, que no estamos dispuestos a aceptarla. No vamos a trabajar porque tú necesites algo. No estamos para ti. No nos sale de los huevos hacer nada.
León, Castilla y León. Dos meses antes de las elecciones.
A ver si a alguien se le pasa por la cabeza decírselo a alguien que tenga un mínimo de autoridad o un mínimo de vergüenza y le da por tomar cartas en el asunto. Por aquello de que nos gustaría que nuestros servidores nos sirviesen. Así de excéntricos somos.
Por aquello de no reconocer que somos súbditos de un cacique de mierda.
Rarezas de gente que vive lejos de Madrid, joder.
Estoy flipando con la notificación que me acaba de llegar del canal oficial de Telegram...
❗️ El gobierno de Pedro Sánchez está impulsando nuevas regulaciones peligrosas que amenazan vuestras libertades en internet. Anunciadas ayer mismo, estas medidas podrían convertir a España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de “protección”. Aquí os explico por qué son una señal de alarma roja para la libertad de expresión y la privacidad:
1. Prohibición de redes sociales para menores de 16 años con verificación de edad obligatoria: No se trata sólo de los niños—requiere que las plataformas usen controles estrictos, como exigir DNI o biometría.
⚠️ Peligro: Establece un precedente para rastrear la identidad de CADA usuario, erosionando el anonimato y abriendo puertas a la recopilación masiva de datos. Lo que empieza con los menores podría extenderse a todos, sofocando el debate abierto.
2. Responsabilidad personal y penal para los ejecutivos de plataformas: Si no se elimina rápidamente contenido “ilegal, odioso o perjudicial”, sus responsables podrían ir a la cárcel.
⚠️ Peligro: Esto forzará la sobrecensura—las plataformas borrarán cualquier cosa mínimamente controvertida para evitar riesgos, silenciando disidencias políticas, periodismo y opiniones cotidianas. Tu voz podría ser la siguiente si desafía el statu quo.
3. Criminalización de la amplificación algorítmica: Amplificar contenido “perjudicial” a través de algoritmos se convierte en delito.
⚠️ Peligro: Los gobiernos dictarán lo que ves, enterrando opiniones opuestas y creando cámaras de eco controladas por el estado. ¿Exploración libre de ideas? Desaparecida—reemplazada por propaganda curada.
4. Seguimiento de la “huella de odio y polarización”: Las plataformas deben monitorear y reportar cómo “alimentan la división”.
⚠️ Peligro: Definiciones vagas de “odio” podrían etiquetar críticas al gobierno como divisorias, llevando a cierres o multas. Esto puede ser una herramienta para suprimir a la oposición.
Estas no son salvaguardas; son pasos hacia el control total. Hemos visto este guion antes—gobiernos armamentizando la “seguridad” para censurar a sus críticos. En Telegram, priorizamos vuestra privacidad y libertad: cifrado fuerte, sin puertas traseras y resistencia al exceso.
✊ Manteneos vigilantes, España. Exigid transparencia y luchad por vuestros derechos. Compartid esto ampliamente—antes de que sea tarde.
El debate sobre la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud se ha centrado históricamente en la dicotomía entre gestión pública o privada. Sin embargo, existe una amenaza interna más profunda: un modelo de "feudalismo científico" y radialidad extrema que condena a los pacientes de provincias a una medicina de segunda clase mientras la innovación se atrinchera en Madrid o Barcelona.
Sólo Madrid tiene el 77% de todos los Ensayos Clinicos que se hacen en España (1). En la teoría, un ciudadano de León, Guadalajara o Teruel tiene los mismos derechos sanitarios que uno de Madrid. En la práctica, cuando surge una patología compleja o la necesidad de un tratamiento de última generación, el sistema se rompe. La "radialidad" española —esa herencia del siglo XIX que hace que todas las carreteras, trenes y ahora también los datos pasen por el kilómetro cero— ha infectado la oncología y la investigación clínica.
Hoy, la esperanza de vida de un paciente puede depender de la proactividad de su médico local para enviar correos electrónicos "suplicando" una plaza en un ensayo clínico en Madrid, o de la capacidad económica del propio paciente para costearse viajes y estancias en la capital. Hemos normalizado que el enfermo deba perseguir al fármaco, cuando en la era de la fibra óptica y la receta electrónica, debería ser el fármaco y el conocimiento los que viajen al hospital más cercano.
Esta centralización no es solo una cuestión de logística; es una cuestión de poder. Los grandes servicios de los hospitales de referencia en Madrid funcionan a menudo como "cortijos científicos". Para un Jefe de Servicio, cada paciente que llega de provincias es un activo: es un dato más para su publicación, un incentivo más de la industria farmacéutica y una justificación para mantener presupuestos inflados en sus fundaciones de investigación.
La reticencia a descentralizar los ensayos clínicos mediante tecnologías de monitorización remota (APIs) no es técnica, es política. Al evitar que los hospitales medianos participen en la red de innovación, los grandes centros aseguran su monopolio. Alegan "falta de experiencia" en los hospitales de provincias, pero ocultan que esa experiencia nunca llegará si ellos mismos bloquean el acceso al conocimiento y a los fármacos experimentales. Es una profecía autocumplida que asfixia el talento de los oncólogos jóvenes fuera de Madrid, quienes ven cómo sus carreras se estancan al ser convertidos en meros "tramitadores de traslados".
El Jefe de Servicio como "Dueño del Cortijo"
En España, los jefes de servicio no son solo gestores médicos; son los que deciden qué ensayos entran y cuáles no.
Los Advisory Boards y la "Puerta Giratoria"
Las farmacéuticas no eligen hospitales, eligen KOLs (Key Opinion Leaders).
El Ego vs. la Salud Pública
Hay un componente de elitismo. Muchos jefes de servicio en los grandes hospitales de Madrid consideran que la oncología de provincias es "segunda división".
El "Estatuto Marco" y el conflicto de intereses
Justo en este 2025/2026 se está debatiendo mucho el nuevo Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad, que intenta obligar a los jefes de servicio a tener exclusividad con la pública.
Mientras en países como Alemania o Dinamarca se impone el modelo de "centros satélite" —donde el gran hospital tutela y delega la administración del tratamiento en el hospital local para no desarraigar al paciente—, en España el sistema incentiva el "turismo sanitario forzoso".
En el norte de Europa, se entiende que un dato validado digitalmente es tan real como uno verificado en persona. En España, la desconfianza estructural y el narcisismo profesional obligan a un monitor a viajar en AVE o avión y a un paciente a cruzar el país para trámites que un software básico de trazabilidad resolvería en milisegundos.
El modelo de "Centro Satélite" (Alemania)
En Alemania, los grandes centros (como el Charité de Berlín o el LMU de Múnich) funcionan como nodos. Si ellos lideran un ensayo:
El modelo de "Red Única" (Dinamarca / Países Bajos)
Estos países son tan pequeños y están tan digitalizados que funcionan como un único hospital nacional.
Los "Decentralized Clinical Trials" (DCT)
Esta es la palabra clave en Europa para 2026. En el norte están obsesionados con los Ensayos Clínicos Descentralizados.
¿Por qué en España mandamos al de León a Madrid?
Por una mezcla de geografía, política y dinero:
La diferencia real
Es indignante que un paciente de León tenga que ir a Madrid en 2026, no por una razón médica, sino porque los sistemas informáticos de León y Madrid no se hablan y porque el Jefe de Madrid quiere tener el nombre del paciente en su lista de éxitos.
Estas derivaciones son la prueba de que somos un país puntero en ciencia, pero un país tercermundista en logística humana y generosidad profesional.
La privatización es un riesgo evidente, pero la centralización es una realidad que ya está matando la cohesión territorial. Estamos creando una sanidad donde el acceso a la vanguardia médica es un privilegio geográfico. Si no vives cerca de un gran nodo de poder médico, eres un ciudadano de segunda, relegado a una medicina de "mantenimiento" mientras la "medicina de esperanza" se queda tras los muros de los grandes centros de la capital.
La verdadera modernización de la sanidad española no vendrá solo de más inversión, sino de una revolución ética y tecnológica que obligue a los "barones" de la medicina a soltar el control. Es hora de que el sistema deje de medir su éxito por el tamaño de sus hospitales en Madrid y empiece a medirlo por la capacidad de tratar con excelencia a un paciente en su propia ciudad, sin obligarle a elegir entre su salud y su hogar.
Hay numerosos artículos que llevan años pidiendo esa descentralización de ensayos clinicos, pero parece que todo sigue concentrandose en Madrid y Barcelona.
"Amelia Martín Uranga (directora asociada de Investigación Clínica y Traslacional de Farmaindustria) también se ha referido a la elevada concentración de ensayos clínicos en Madrid y Barcelona y ha recordado que desde la industria se aboga por una «mayor descentralización, para que cualquier paciente, con independencia de su código postal, pueda participar en la investigación. Hoy contamos con herramientas tecnológicas y organizativas que pueden facilitar mucho este objetivo»" (2)
(1) www.consalud.es/autonomias/c-madrid/madrid-ha-participado-en-mas-del-7
(2) www.somospacientes.com/noticias/al-dia/tratamientos/descentralizar-los
El politologo Juanjo Dominguez analiza el libro de la periodista Estefanía Molina: Sintaxis y léxico de una bachiller mediocre. Mucha leche y poco café. Pero vayamos al contenido de su tesis mediante un hilo. Empecemos por el núcleo: “Los hijos de los boomers” propone que toda fricción generacional actual se reduce a una lucha entre “boomers” y “millennials/Gen Z”. Eso no es un análisis sociológico, es una simplificación maniquea.
La falacia central es pensar que generaciones son bloques monolíticos de pensamiento. La realidad es que la variación interna dentro de cada generación supera largamente la variación entre generaciones. No se puede analizar política o economía con reduccionismos de etiqueta.
El libro usa anécdotas y ejemplos pintorescos como si fueran evidencia empírica. Eso no es ciencia social; es narrativa sesgada. Un argumento sólido requiere datos representativos, no “anécdotas que confirman prejuicios”. Se insiste en que la crisis económica actual es culpa exclusiva de los boomers. Esto ignora factores estructurales globales como la financiarización, la automatización, políticas monetarias, caída de la productividad y choque de demografía en varios países.
El texto tiende a construir enemigos ficticios (“boomers privilegiados vs. jóvenes oprimidos”), cuando la realidad es más compleja: hay boomers con dificultades económicas, y millennials con posiciones de poder.
El problema de fondo no es generacional, es estructural: mercados laborales rígidos, precariedad de empleo, políticas fiscales regresivas, vivienda inaccesible, deuda estudiantil… nada de esto se resuelve con etiquetas generacionales.
La tesis principal confunde correlación con causalidad. Puede haber coincidencia temporal entre crisis económica y envejecimiento demográfico, pero no hay demostración causal de que una generación “oprima” a otra por definición.
Desde la metodología, el libro cae en sesgo de confirmación: selecciona casos que avalan la narrativa y omite datos que la contradicen. Eso no es análisis crítico, es justificación de opinión personal.
En resumen: afirmar que conflictos sociales, económicos y políticos son producto de un choque entre generaciones es un reduccionismo que evita enfrentar las verdaderas causas estructurales. No es sociología rigurosa: es entretenimiento simplista.
Si quieres entender la brecha intergeneracional de forma seria, mirar estadísticas, historia económica y estructura del mercado laboral ofrece mucho más que el relato “boomers contra el resto”.
Intuyo que @EstefMolina_ ha tenido una infancia muy infeliz viviendo con muchas estrecheces en una casa cuartel de la Guardia Civil y, por alguna razón que supongo, ahora, le sale la rabia de los conversos que se consideraban "pura clase media".
Si visteis el discurso de la "estado de la nación" de Trump ayer por la noche no habéis dormido bien. No pude quitármelo de la cabeza en todo el día, pero no por el contenido político en sí sino por la puesta en escena en el Congreso. Me recordó muchísimo a las imágenes que nos ilustra Antonio Scurati, el escritor napolitano, en su serie M.
Es esa sensación de que el Parlamento ha sido tomado por una especie de bestialidad. No son hombres disfrazados con cuernos, como los tristes hechos de hace poco más de cinco años, sino políticos que supuestamente han sido votados para resolver los proviene de sus votantes. Ya no hay política de verdad, de esa que busca soluciones; no hay debate, ni siquiera un intento de discutir los problemas reales de la gente. Hay demagogia, niñas de seis años expuestas, y equipos se hockey ganadores de medallas celebrados por los ultras. Todos ellos blancos y anglosajones por supuesto. Lo que vimos fue puro escarnio y espectáculo por un lado, y por el otro, una parte de la cámara absolutamente escandalizada, sin saber cómo reaccionar ante el rugido.
Es tristísimo ver cómo esta decadencia se asemeja cada vez más a la Roma de los años 20 y 30. Afortunadamente en Estados Unidos no estamos viendo la violencia física sistemática que desangró a Italia en aquella época (todavía). Pero el escenario, la estética y ese desprecio por las formas democráticas son un calco.
Estamos pasando de la oratoria al grito, y del argumento a la humillación del contrario. Si no habéis leído M, hacedlo; da miedo ver cómo lo que Scurati describe como el fin de una era en Europa se parece tanto a lo que se proyecta hoy en nuestras pantallas.
Aunque hay que decir en honor a la verdad que Mussolini no era un pedófilo, empresario fracaso estrella clown del show business de su época. Hasta en eso hemos ido a peor.
Entradilla:
Si llegan recortes, el resultado previsible es peor acceso, más desigualdad y más gasto a medio plazo. Propongo un marco sencillo: que la sanidad privada opere subordinada al interés general y que el beneficio del inversor quede ligado a mejoras verificables en la salud de la población.
Cuando se recorta, normalmente se traslada presión al sistema: aumentan listas de espera, se reducen recursos en primaria y se agravan brechas entre quien puede pagar y quien no. A la vez, crece la tentación de “externalizar” sin controles reales.
La sanidad privada puede existir, pero supeditada al interés general.
Y si participa en servicios que afectan al conjunto, su retribución no debería depender solo de volumen/actividad, sino de resultados.
Planteo vincular parte del beneficio privado a resultados medibles. La idea es simple:
si la salud general mejora de forma verificable, se gana más; si empeora o no mejora, se gana menos.
No es “privada sí o no”. Es alinear incentivos: que ganar dinero dependa de mejorar salud real, no de multiplicar actos médicos o de capturar rentas durante recortes.
Cierre:
Si vamos a pasar por ajustes, prefiero discutir un marco que proteja resultados y equidad. ¿Qué indicadores pondrías tú? ¿Qué controles serían imprescindibles?
El 12 de octubre conmemora el descubrimiento de América por Colón (si bien siglos antes ya había sido descubierta por los vikingos, siendo el dios azteca Quetzalcoatl la idealización de uno de esos hombres de piel blanca que vinieron del mar). El fenómeno histórico es muy complejo, y éstas son algunas de las preguntas que me ha suscitado desde siempre:
¿Ganaba España en civilización a los pueblos precolombinos? Si concebimos civilización como respeto por el ser humano, había pueblos sin duda más brutales que los españoles. Por ejemplo el imperio azteca. Usaba el terror y la religión para sojuzgar a tlaxcaltecas y otras tribus cercanas, a quienes exigía enormes tributos y declaraba la guerra periódicamente a fin de mantenerlos aterrorizados y conseguir prisioneros para sacrificar en los altares de sus dioses.
La religión azteca es de las más sanguinarias que se han inventado, pues prácticamente todos los dioses (salvo Quetzalcoatl) exigían sacrificios humanos que, dependiendo del ritual, implicaban desollamientos con posterior canibalismo, decapitaciones o (esto era lo más común) extirpaciones de corazón para quemarlos en incensarios y que su aroma llegara a los dioses. Y esa religión tenía un fin político: acrecentar la fama de los aztecas como un pueblo temible, sanguinario y capaz de imponer los más terribles sufrimientos a quien se le enfrentara. Así lograban la sumisión de sus vecinos.
A la vez, los aztecas se acercaban mucho a los españoles en dominio de la arquitectura, la astronomía, la tecnología, la agricultura...la complejidad y desarrollo de su sociedad no distaba mucho de la española (véase la capital azteca, Tenochtitlan, que era una ciudad construida sobre las aguas muy similar a Venecia).
Después había otros pueblos mucho más "primitivos" que, si bien constituían sociedades muy simples y rudimentarias, compartían sus bienes entre quienes los formaban y tenían un nivel de preocupación por el bien común mucho mayor que el de españoles o aztecas. Podría decirse que eran más civilizados que España y Tenochtitlan. Y también había pueblos primitivos que, poseyendo un nivel de desarrollo nimio, eran sumamente crueles. Por eso es absurda la generalización de que todos los pueblos precolombinos, por el hecho de serlo, eran puros e inocentes.
¿Invadió España América para evangelizarla? Obviamente no. Al igual que Portugal, Gran Bretaña y otros, buscaba aumentar su poder e influencia, y para ello necesitaba recursos y tierras. Era una simple cuestión de riqueza y poder, exactamente igual que la que movió a los aztecas a tiranizar a los pueblos circundantes.
¿Se cometieron masacres y crímenes contra los pueblos precolombinos? Evidentemente sí. La Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España fue escrita por Bernal Díaz del Castillo, un soldado que acompañó a Hernán Cortés en la conquista del imperio azteca. El autor, con toda la naturalidad del mundo, relata las salvajadas que se cometieron ante su persona, considerándolas naturales y justas y sin molestarse en taparlas. España quería súbditos sumisos que no rechistasen ante la toma y expolio de sus riquezas, ni ante la imposición de una cultura que les era totalmente ajena, y para ello usó el terror.
¿Habría sido mejor para los pueblos precolombinos que España jamás les descubriese? No tengo ni idea, y nadie puede saberlo a ciencia cierta. Grandes extensiones de territorio estaban ocupadas por imperios que igualaban o superaban en crueldad a España, y que no tenían un mayor respeto por sus súbditos del que tenían los reyes españoles. Independientemente de que la religión católica fuese infinitamente más humana que la azteca o la maya, la teoría dista mucho de la práctica y la crueldad contra los nativos fue atroz.
Siempre hay un desprecio de la metropoli hacia sus colonias. Una concepción de éstas como instrumentos al servicio de la primera, cuya misión es engrandecerla y enriquecerla. Y, cuando un pueblo es conquistado, y dicha conquista se prolonga durante los siglos, siempre queda en el corazón de sus miembros una certeza de su condición de esclavos (declarados o no) que es la peor rémora para su progreso. Eso es lo que me lleva a pensar que posiblemente habría sido mejor para la América española no ser descubierta, aunque no tengo ni idea del nivel de desarrollo y respeto a la dignidad del individuo que habría alcanzado a día de hoy, teniendo en cuenta la naturaleza salvaje y monstruosa del imperio azteca y otros análogos.
¿Merece ser celebrado el Día de la Hispanidad? No encuentro sentido a enorgullecerse de una de las miserias más tristes y universales del ser humano: buscar la riqueza y el poder al precio que sea. Incluso a sangre y fuego.
Sueño lobos emboscados
en los campos de tu rostro
y amanecen las montañas
entre aullidos y rastrojos.
Sueño dientes que se cierran
en crujidos espantosos,
en soledades baldías
sobre el negro de tus ojos,
y amanezco entre los miedos
y entre los miedos me escondo,
que guardarse en la lobera
es saber huir del lobo.
Con la esperanza en barbecho
cavaré en mi vientre un pozo
para tender una trampa
al que ahuyenta mi reposo
y en los brazos de la fiera
sabré disfrutar el gozo
de ser carne y sólo carne,
de ser cebo venenoso,
de ser el blanco cordero
que llevó al mastín el lobo.
Sueño noches de tormenta
en campos que no conozco,
sembrados por mis palabras
segados por tus enojos,
y despierto entre los trillos
y entre los trillos me escondo,
que el trigo que así se oculta
es el que escapa del horno.
En este tema, como en otros muchos, a medida se nos olvida una de las partes que componen el sistema, y tomamos decisiones que acaban resultando lesivas contra nosotros mismos y contra la parte que menos nos estorba. Me explico:
La publicidad tiene tres agentes: el cliente que la ve, el editor, o página web (en este caso) que la muestra, y el anunciante que la paga.
Cuando instalamos un sistema contra la publicidad nos estamos beneficiando nosotros (no nos dan el coñazo) y perjudicando al editor, o sea, al medio que por la razón que sea, suscita nuestro interés. El anunciante permanecer neutral o resulta beneficiado, pues no paga por clics de personas que en realidad no son sus clientes potenciales ni van a pagar sus productos.
En el caso en que no instalemos ningún Adblock pero no hagamos clic en la publicidad estamos ante el mismo escenario, con la diferencia de que sufrimos la molestia a cambio de que el medio que nos interesa reciba unos pequeños, mínimos ingresos.
El interesante, para mí, es el tercer caso: cuando hacemos clic masivamente en anuncios que ni nos interesan ni nos van a vender nada. En ese caso, perdemos una pequeña cantidad de tiempo y sufrimos una leve molestia, pero conseguimos:
-Que los rastreadores de publicidad, que almacenan nuestra información personal por los siglos de los siglos, no tengan ni idea de quienes somos, proque lo mismo nos interesa un martillo que un Iphone, lo mismo una página de citas que una edición de la Biblia. Parece un contrasentido, pero ganamos en privacidad.
-Que el medio que nos interesa reciba unos buenos ingresos, incentivando su mejora o contribuyendo a su permanencia. Apoyamos a los que nos dan algo.
-Hacemos que el anunciante pague una jugosa cantidad por cada click, causándole un quebranto importante, al consumir su presupuesto con clientes que no van a comprar nada. Le estamos costando dinero, y si somos muchos, el golpe puede ser de consideración Contraatacamos contra el causante de la molestia.
Visto así, ya me contaréis en qué consiste el verdadero activismo digital. ¿En poner un bloqueador? Para nada. En pinchar como posesos en dos o tres docenas de anuncios, como poco, diariamente. Cuanto más raros, mejor. Cuanto más caros, mejor...
Del precio ya hablamos otro día.
Un hombre sentado en un banco bajo la lluvia mira su reloj y espera. Tiene unos cincuenta años y va vestido de oscuro, con un traje a la vez anticuado y flamante.
De cuando en cuando alza la vista hacia una ventana iluminada en el edificio de enfrente. Es un edificio antiguo, de tres plantas, habitado seguramente por dos o tres ancianos que extenúan un alquiler rancio, uno de esos alquileres que disuaden al propietario de las mejoras y al inquilino de la mudanzas. Es un edificio demasiado elegante para la zona de la ciudad que ocupa, para el tugurio cervecero que se ha instalado en los bajos, para el ruido del tráfico que soporta. Es un residuo de otra ciudad más pequeña y sosegada, engullida por el hormigón y los cristales de la modernidad.
Son las siete y cuarto de la tarde y nuestro hombre aguarda desde hace veinte minutos bajo la lluvia, que ni crece para chaparrón ni acaba de escampar del todo. Pensó primero resguardarse en un bar, pero el agua le da igual. No quiere ver a nadie y en los bares hay que cumplir con el ritual cívico del saludo, las cuatro palabras al camarero y el continuo parloteo de los demás. El que diseñó al ser humano tuvo una gran idea al ponerle párpados para poder cerrar los ojos, pero se olvidó de un dispositivo similar para los oídos. Nuestro hombre no quiere ver ni oír a nadie: por eso no se ha refugiado en un café ni en ninguna parte. Por eso sigue bajo la lluvia. El agua es lo de menos.
De hecho, sólo gracias a la lluvia ha conseguido mantener la tranquilidad, no tirarse de los pelos o darse de cabezazos contra una farola. Para él la lluvia es un sedante que limpia por igual el sudor de la frente y los desasosiegos del alma. La lluvia es la única clase de ducha capaz de alcanzar los más resguardados rincones del ánimo. Le gustaría que de una maldita vez se pusiera a llover a cántaros, para que encogiera aquel traje que había pasado veinte años en un ropero sin salir más que media docena de contadas ocasiones. Le gustaría que lloviera meses y años seguidos, sin parar, como en aquella novela de García Márquez en la que todos se llamaban igual y la gente ascendía a los cielos sin necesidad de morirse. Ojalá lloviese como en Macondo; sí, así se llamaba el pueblo de la novela, y los personajes eran todos Auerlianos, Úrsulas y Amarantas, porque todos era en el mismo. Igual que en la vida real: todos somos el mismo, con diferencias que nos parecen sustanciales porque no somos capaces de alejarnos lo bastante. Muchos años después, frente el pelotón de fusilamiento, el profesor Leandro Martínez había de recordar aquella tarde en que se puso a pensar estupideces bajo la lluvia porque no se atrevía a pensar en potra cosa. Ese era él, y seguro que ni para pelotón de fusilamiento daba su vida como no llegase el día que fusilasen a los aburridos.
El profesor vuelve a mirar el reloj y ensaya una mueca irónica, dirigida más a sí mismo que a la luz de la ventana. Se levanta un instante y llama al portero automático. No responde nadie y vuelve al banco con una sonrisa, la primera del día, la primera de mucho tiempo, pensando que no es mala cosa tentar de vez en cuando a lo imposible. Es perfectamente cabal creer en los imposible: lo que es de loco es creer en lo improbable.
Pasan los minutos, lentamente, bombardeando con su goteo cada enclave de la memoria, incluso los más inaccesibles, como el barro de los charcos que pisaba en la infancia o el acné juvenil del rostro de Consuelo. Son tan livianos esos retazos que se van igual que vienen, sin ancla que los fije ni huella que los delate. Después de mirar de nuevo el reloj y comprobar que la aguja no ha avanzado más que un par de minutos, el profesor se ha quedado mirando a una monda de pistacho en el suelo, contando el número de gotas que la alcanzan. Esa monda de pistacho, en medio de un campo de futbol, tendría una probabilidad ínfima de recibir una gota de lluvia si sólo cayera una gota, pero dejad que llueva media hora y veréis como la probabilidad aumenta hasta convertirse en casi absoluta certeza. Cada gota tiene la misma ínfima probabilidad de caer sobre el pistacho, pero la sucesión de gotas convierte un suceso cercano a lo imposible en un suceso casi seguro. Eso es lo que ocurre cuando el caso discreto se convierte en continuo, lo mismo que en el famoso problema de la moneda que se lanza al aire mil veces: cada vez que se lanza tiene las mismas posibilidades de caer del lado de la cara como del de la cruz, y sin embargo, si han salido trescientas caras seguidas, la función de distribución indica que se debe apostar sin dudarlo a que la siguiente será cruz. Se ha equivocado ya doscientas noventa y nueve veces, pero la función insiste. Insiste porque sabe que tiene razón y que, al final, se saldrá con la suya si la moneda se lanza suficiente número de veces.
Eso es lo que enseña a sus alumnos. Y eso, también, es lo que ha pasado con su vida. Eso mismo. Al final, la suerte y la probabilidad es sólo cuestión del ritmo al que se repiten los sucesos. Nada más. Un suceso imposible se convierte en probable cuando la repetición de ensayos es lo bastante abultada. Pero luego hay algo más que no explica en clase pero que lleva algún tiempo rondándole la cabeza: en los ensayos fracasados, en las gotas que no caen sobre la monda de pistacho, habría que diferenciar las que fallan por un milímetro de las que fallan por un metro, o por dos kilómetros. Algo hay, aunque no lo describa ninguna fórmula, que diferencia al soldado que se libró de la muerte por un milímetro del que solamente oyó pasar las balas a cinco metros. Es posible que el que tuvo la bala más cerca tenga menos posibilidades de ser alcanzado por la siguiente que el que ni siquiera la oyó cerca; igual que con las monedas: una cara necesita de una cruz para dejar la función igualada; una disparo cerca necesita de uno lejano para que el sistema se mantenga.
Nuestro hombre vuelve a sonreír: ni en un día así puede dejar de ser profesor de estadística.
Lo malo es que uno nunca puede dejar de ser lo que es. Puede fingirlo, como mucho, o aparejarse una careta, pero las metamorfosis auténticas son más improbables.
De pronto empezó a llover un poco más fuerte, pero el hombre ni se dio cuenta: estaba demasiado ocupado contando los impactos sobre la monda de pistacho. Tenía que concentrar en esa tarea toda su atención para que su mente no se desviase hacia donde no debía. Tenía que seguir ese hilo como si le fuese la vida en ello.
Estadística y probabilidad. ¿Puede ser la probabilidad una forma de matar? o, al contrario, si no hay más arma que esa, ¿se trata sólo de un accidente? Podría ser. ¿Qué ocurre si se le da a alguien un medicamento, un medicamento totalmente inofensivo, y el paciente resulta ser alérgico?, ¿qué pasaría si un médico loco se dedicara a administrar ese medicamento inofensivo a todos los pacientes de un hospital a sabiendas de que, por término medio, un cero coma dos por ciento de los pacientes son alérgicos? Sería el crimen perfecto.
Eso fue. Un crimen perfecto. Eso mismo: una maldita casualidad criminal en la que nadie podía haber pensado.
El hombre da una patada a la monda de pistacho y la ve colarse por la única rendija despejada de una alcantarilla próxima. Otro hecho improbable, y sin embargo cierto.
Pasan otros cinco minutos. La lluvia arrecia. El hombre saca un pañuelo del bolsillo de la americana y se seca la cara con gesto fatigado, como si acabara de realizar un gran esfuerzo y fuera sudor en vez de lluvia lo que estuviera enjugándose.
De entre el barullo del tráfico emerge una furgoneta blanca y el hombre se levanta para hacerle señas con los brazos.
Es el cerrajero, que por fin aparece. Mucho servicio veinticuatro horas y mucho asegurar que están siempre disponibles, para luego tardar tres cuartos de hora cuando se los llama un domingo.
Los demás inquilinos del inmueble, ancianos todos, están pasando las vacaciones con los hijos, así que no hay nadie en el edificio. La cerradura del portal logra resistir dos minutos justos a la pericia del operario. La de la puerta de la vivienda aguanta un poco más, pero no mucho: sólo es el pestillo lo que hay que vencer porque el pasador no está corrido.
Nuestro hombre paga al cerrajero, se quita el abrigo y lo deja en la percha. Acto seguido recoge el llavero en el gancho del recibidor y se lo mete en el bolsillo, echando por primera vez de menos a Consuelo en aquella casa vacía.
Ella era la que estaba siempre en casa y ella la que llevaba las llaves cuando salían juntos. ¿Cómo no iba a olvidarse él de las llaves la tarde de su entierro?
menéame