Batidos, barritas, yogures «protein», panes enriquecidos, cafés con suero añadido o dietas que prometen músculo, saciedad y salud conviven hoy con total normalidad en supermercados, gimnasios y redes sociales. Lo que durante décadas fue un complemento reservado a atletas de élite y culturistas ha saltado a la población general, impulsado por una publicidad que asocia la proteína con el bienestar, el ansiado control del peso y una supuesta protección frente al envejecimiento. Comer «más proteína» se presenta casi como un seguro de vida.
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... y horrendo para la vista.
De todas formas, estos titulares sensacionalistas son una basura: casi nadie consume demasiadas proteínas, lo que sí hay es demasiado sedentarismo, son titulares que buscan más que la gente piense que no lo está haciendo tan mal.
Nota: siempre hablo considerando un punto de vista por el que los signos de una persona no dependen de la fecha de nacimiento o de las constelaciones y los planetas, sino que son más bien fruto del azar, y que podemos tener varios signos determinando nuestra forma de ser. O sea, no estoy haciendo astrología.
Por ejemplo, alguien que sea muy Capricornio
A mi de pequeño una teoría basada en signos me hubiera ayudado más que considerar que como era NT tenía que amoldarme a un modelo fijo.
Que personas que digamos no tengan este objetivo se pongan a comer no solo esos suplementos, si no productos "trampa" con la publicidad de mas proteínas que llevan mas mierda añadida, pues no es lo suyo, pero al final son modas, hasta el siguiente suplemento milagro.