"Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar: es realmente un idiota".
Groucho Marx
“Son demasiadas las personas que se sienten infelices y que no toman la iniciativa de cambiar su situación porque se las ha condicionado para que acepten una vida basada en la estabilidad, las convenciones y el conformismo.”
Jon Krakauer, “Hacia rutas salvajes” (1996)
Para vivir, hay que aprender que el agua vuelve al mar
Y que sufrir también es parte de este caminar
Se recomienda no pensar tanto y crecer sin hacerse mayor
Que entre tanta dudosa certeza, cuanto más te equivoques mejor.
Juan Gómez Canca
Escribe tus tiempos tristes en la arena.Escribe tus tiempos buenos en la piedra.George Bernard Shaw(1856-1950) dramaturgo irlandés
"La idea de que la gente abandonará sus creencias irracionales ante la solidez de la evidencia presentada ante ella es en sí misma una creencia irracional, no apoyada por la evidencia".
“Cada palabra, expresión facial, gestos, o acción por parte de un padre, le da al niño un cierto mensaje sobre la autoestima. Es triste que muchos padres no se den cuenta de los mensajes que están enviando”.
Virginia Satir

El asesino con corona había agotado todos sus recursos. Había contado una última mentira, pero ni sus sirvientes le creyeron. Había lanzado una última amenaza, pero ya nadie le temía. Había querido dar un último golpe de violencia y crueldad, pero ya no tenía fuerzas.
Cuando vio su imagen reflejada en los ojos de los hombres, advirtió el daño causado en el mundo, sintió miedo y exclamó:
-Que la tierra me trague.
La tierra se abrió y lo tragó, pero él había hecho tanto mal y derramado tanta sangre, que la tierra volvió a abrirse y lo escupió.
El asesino gritó entonces:
-Que el mar me lleve.
Y las olas lo envolvieron. Pero él había llenado las profundidades con tantos huesos de hombres inocentes, que el mar no lo toleró y lo envió de vuelta a la orilla.
El asesino gritó entonces:
-Que el aire me lleve.
Y soplaron grandes vientos que lo remontaron. Pero el aire puro no soportó su peso y lo dejó caer.
Mientras caía, el asesino gritó:
-Que el fuego me dé refugio.
El mismo fuego con el cual él había arrasado hogares sintió un enorme regocijo, y las llamas se avivaron a medida que el asesino se acercaba.
-Bienvenido -aulló el fuego-. ¡Sé mi esclavo!
El asesino entendió entonces que no había esperanzas para él en la justicia de los elementos.
Henry van Dyke

Andaban dos hombres perdidos por el desierto. Las horas pasaban y cada vez sentían más sed y más hambre.
De pronto, llegaron a una tapia muy alta. Tras ellas se podía escuchar con nitidez el sonido de una cascada y un arroyo. Y por encima de la pared asomaba alguna rama de un frondoso árbol frutal.
Uno de los dos hombres no se lo pensó y comenzó a trepar a toda velocidad y con mucha agilidad por la pared, hasta llegar a lo más alto y perderse más allá de la tapia.
El otro hombre, sin embargo, recogió uno de los frutos que habían caído de las ramas para tomar algo de alimento, dio media vuelta y se dispuso a buscar más personas perdidas en el desierto para indicarles el camino hacia aquel oasis.
Cuento zen sobre la solidaridad
"Para ser grande, sé entero: nada tuyo exagera o excluye. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Así en cada lago toda la luna brilla, porque alta vive". Ricardo Reis, Odes de Ricardo Reis (1933)
“Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano, y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia.”
Jane Austen, “Orgullo y prejuicio”, (1813)

“Hay quien pinta el mundo de colores para que no griten las sombras.”
Inma Chacón, “Los silencios de Hugo” (2021)
“Para mí, vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el Pato Donald... Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía, y vivir es explicarse y llorar... y vivir es reírse...”
Carmen Martín Gaite, “Caperucita en Manhattan” (1990)

John Barleycorn apela a la debilidad y al fracaso, al cansancio y al agotamiento. Él es la salida fácil. Y miente todo el tiempo. Ofrece falsa fuerza al cuerpo, falsa elevación al espíritu, haciendo que las cosas parezcan lo que no son y mucho más bellas de lo que son.
Jack London, John Barleycorn
"Podemos perdonar fácilmente a un niño que tiene miedo de la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres tienen miedo de la luz".
Platón
¡Dios santo! Encerrado en una cáscara de nuez me tendría por rey del espacio infinito, si no fuera porque tengo malos sueños.
Puritanismo: El miedo inquietante de que alguien, en algún lugar, pueda ser feliz.
Henry Louis Mencken
“Si por «libre albedrío» entendemos la libertad para hacer lo que deseamos, entonces sí, los humanos tenemos libre albedrío. Pero si por «libre albedrío» entendemos la libertad para escoger qué desear…, entonces no, los humanos no tenemos libre albedrío.”
Yuval Noah Harari, “21 lecciones para el siglo XXI”
Una pareja llegó ante Nasrudín, magistrado del lugar. La mujer presentó sus argumentos y Nasrudín le dijo:
—Señora, usted tiene la razón.
El marido argumentó: —Pero, Nasrudín, aún no ha escuchado mi punto de vista.
Después de presentarlo, Nasrudín le dijo: —Señor, usted tiene la razón.
Otro magistrado que estaba ahí, dijo: —Nasrudín, ambos no pueden tener la razón.
Nasrudín entonces, dictando sentencia, le dijo al magistrado: —Usted también tiene la razón.
Cuento sufí
“No sólo existe el orgullo de la inteligencia, sino la estupidez de la inteligencia. Pero lo peor es la malicia... eso, la malicia del espíritu, la truhanería del espíritu.”
León Tolstói, “Ana Karenina” (1877)

La vida infinita busca
expresión a través de ti,
en forma de tus deseos.
Joseph Murphy
“Desde Auschwitz, sabemos de lo que es capaz el hombre. Y desde Hiroshima, sabemos lo que está en juego.”
Viktor Franki, "El hombre en busca de sentido" (1946)

"Se espera que la persona infeliz oculte sus sentimientos negativos, y ponga en una sonrisa de cortesía para acompañar al “Estoy bien, gracias, ¿y cómo está usted?”, como respuesta al “¿Cómo estás hoy?”.
Los sentimientos verdaderos probablemente no se detectan, no porque la sonrisa sea una buena máscara, sino porque en los intercambios corteses la gente rara vez se preocupa de cómo la otra persona realmente se siente".
Paul Ekman

"La mente crea su propia lugar,
y en él puede hacer un cielo del
infierno y un infierno del cielo"

menéame