He servido durante 30 años y cuatro meses en las unidades más combativas de las Fuerzas Armadas estadounidenses: en los Marines. Tengo el sentimiento de haber actuado durante todo ese tiempo de bandido altamente calificado al servicio de las grandes empresas de Wall Street y sus banqueros.
"Nos ha ido bastante bien con Luisiana, Florida, Texas, Hawai y California, y el Tío Sam puede tragarse a México y Centroamérica, con Cuba y las islas de las Indias Occidentales como postres y sin intoxicarse".
En una palabra, he sido un pandillero al servicio del capitalismo. De tal manera, en 1914 afirmé la seguridad de los intereses petroleros en México, Tampico en particular. Contribuí a transformar a Cuba en un país donde la gente del National City Bank podía birlar tranquilamente los beneficios. Participé en la "limpieza" de Nicaragua, de 1902 a 1912, por cuenta de la firma bancaria internacional Brown Brothers Harriman. En 1916, por cuenta de los grandes azucareros estadounidenses, aporté a la República Dominicana la "civilización". En 1923 "enderecé" los asuntos en Honduras en interés de las compañías fruteras estadounidenses. En 1927, en China, afiancé los intereses de la Standard Oil.
Fui premiado con honores, medallas y ascensos. Pero cuando miro hacia atrás considero que podría haber dado algunas sugerencias a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como Marine, operé en tres continentes. El problema es que cuando el dólar estadounidense gana apenas el 6 por ciento, aquí se ponen impacientes y van al extranjero para ganarse el ciento por ciento. La bandera sigue al dólar y los soldados siguen a la bandera.
Smedley Butler, general del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, en su libro: "La guerra es un latrocinio". 1935.
Yo nunca he estado en Venezuela ni he conocido a nadie nacido allí, y puede uno preguntarse quien tiene la razón de su parte en el conflicto que estos días acapara la atención de todo el mundo. Un dato importante es observar quien esta en contra de los chavistas, y estos son Ayuso, Gamarra, Abascal y demás miembros de la derecha que continuamente y desde hace mucho tiempo vociferan airados y ahora se muestran super contentos de que la bota yanky pisotee un país pasándose por el forro cualquier tipo de derecho internacional.
La situación no es nueva y un libro clásico al respecto es :Las venas abiertas de américa latina. de 1971.
Leerlo permite comprender lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará si nadie lo remedia, y para muestra un párrafo del libro en cuestión: "..olvidan que una legión de piratas, mercaderes, banqueros, marines, tecnócratas, boinas verdes, embajadores y capitanes de empresa norteamericanos se han apoderado, a lo largo de una historia negra, de la vida y el destino de la mayoría de los pueblos del sur...
"Ninguna cantidad de creencia convierte algo en un hecho."
«El Partido os decía que negaseis la evidencia de vuestros ojos y oídos. Ésta era su orden esencial.»
George Orwell, 1984
Sofocles