El comunismo y el radicalismo islámico continúan siendo los peores enemigos para la libertad religiosa. Así se desprende del informe anual que elabora la Comisión estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional, que fue hecho público a principios de este mes. En sus conclusiones, la comisión recomendó a la Secretaría de Estado que incluya en el elenco de «países de particular preocupación» a Birmania, Corea del Norte, Eritrea, Irán, Pakistán, China, Arabia Saudí, Sudán, Turkmenistán, Uzbekistán y Vietnam.