¡Ayer pensé lo mismo!: "El jurado (Noemí Galera, Mejide y otro que no sé como se llama ni tampoco me importa) disfrutaban de su augusto papel. Al más puro estilo cesarista, decidían quién podía o no continuar bajo criterios, a menudo, muy alejados de los estrictamente musicales. No sé cómo puede haber gente, como éstos tres, que se ganen la vida riéndose de las ilusiones de las personas y obligando, como ayer, a una aspirante a que fuera ella quien expulsara a un compañero ("o lo expulsas, o te marchas tú"). ¡Caramba!, eso ya es puro sadismo.