Imagine, si quiere, un mundo sin Islam. Sin duda una situación casi inconcebible dada su enorme importancia en los titulares diarios de las noticias. El Islam parece estar detrás de un amplio abanico de desórdenes internacionales: atentados suicidas, coches bomba, ocupaciones militares, luchas de resistencia, disturbios, fetuas, yihads, guerras de guerrillas, videos amenazadores, y el mismo 11 de septiembre..