La vivienda más cara del país está en Granada. Se vende por 90 millones de euros. Es un palacete del siglo XV, a la sombra de la Alhambra y con salida directa a sus jardines del Generalife. "Es un diamante puro y a algunos compradores la historia les excita", apuntó ayer Kristina Szekely, cuya agencia de lujo comercializa la histórica mansión, de 1.500 metros cuadrados y 5.500 de parcela.