Greenpeace ha iniciado una campaña por el desarme, 'La vida bajo las bombas ', en la que quiere levantar una pirámide con los zapatos viejos que le envíen los ciudadanos con la que simbolizar a las personas mutiladas que ya no pueden utilizarlos. Esta campaña, en la que colabora el Festival de Cine y Derechos Humanos, está dirigida especialmente contra las bombas de racimo, porque "en todas las guerras y mucho tiempo después de ellas, la gente resulta mutilada como consecuencia de las bombas."