Entre los disruptores endocrinos que generan más preocupación están los polibromados, que son retardantes de las llamas y están en numerosos productos sintéticos y textiles. “Son, generalmente, de exposición dentro de casa y están relacionados con problemas tiroideos”, explica Olea. Otros químicos en el punto de mira son los ftalatos y los fenoles, que también están relacionados con infertilidad en adultos y con retraso en el crecimiento y TDAH en niños.
A los científicos también inquietan los perfluorados (conocidos como PFAS), que son repele