Los musulmanes tardaron dos siglos en llegar hasta Ibiza desde que entraran en la península ibérica en el 711. Además de conquistar tierras a los visigodos, debieron mezclarse con los lugareños. Es lo que desvela el análisis genético de los enterrados en un cementerio musulmán, o maqbara. Recuperados deprisa y corriendo de una calle de la capital ibicenca por necesidades urbanísticas, los restos han sido analizados ahora genéticamente. Los resultados, publicados en Nature Communications, muestran que los allí inhumados tenían...