Mi abuelo Antonio Parra Ortega tenía 34 años en el verano de 1936. Trabajaba de sol a sol como jornalero en el cortijo de La Coronela por un jornal de miseria y volvía cada 15 días a su casa, en Marchena, donde le esperaban su esposa Paquita y sus hijos Libertad de 4 años y Elio de 2 años.
|
etiquetas: antonio parra ortega , jornalero , republicano , criminales , franquistas
Ahora, ni tan siquiera somos capaces de mantener una huelga cuando nos pisan los derechos laborales más básicos, no sea que no podemos seguir con nuestras vidas de consumir hasta morir. Hay que cambiar nuestra mentalidad. Las clases dirigentes están desatadas tanto o más que en 1936 y hay que hacerles frente. El fascismo está más vigente que nunca y hay que combatirlo.
Lo peor de la transacción constitucionalista fue que se permitiera a los fascistas no ya solo quedar impunes, sino mantener todo lo robado.
Lo peor de todo es que este tipo de mantras son muy difíciles de combatir, quienes los implantan lo hacen de la misma forma que se implanta el terraplanismo.
Es decir, que no se ha puesto de moda porque si, o porque una gran parte de gente se haya puesto de acuerdo de forma espontánea. Se ha puesto de moda decir este tipo de cosas porque las redes sociales y medios de comunicación actuales promocionan y favorecen éstos discursos.
Vamos, que es una moda artificial.
Atrocidades de los republicanos
Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), la zona republicana experimentó episodios de violencia y represión, a menudo denominados como el "Terror Rojo" o represión en la retaguardia republicana.
Matanzas de Paracuellos (1936): Considerada la mayor masacre de la represión republicana, consistió en la ejecución masiva de miles de presos (militares, civiles, derechistas) sacados de las cárceles de Madrid entre finales de octubre y… » ver todo el comentario