#1 Sigue siendo un error de la izquierda. Si los medios se convierten en agentes políticos al servicio de sus dueños hay que atacar a esos medios, legislando contra ellos, señalando, sabotajes etc.
De hecho quizás haya sido el error más gordo. Querer jugar en campo del rival
#1 que estás diciendo, no tenía nada que ver con la economía ni con nada de esas cosas del comer... Cualquier ultraderechista de los que dejan campar libremente por meneame te puede explicar que eran manifestaciones feministas y nada más
Yo coincido perfectamente con tu análisis, es lo malo de intentar pilotar revoluciones desde fuera, y menuda bala esquivaron los iraníes por qué si llegan a triunfar estos cuatros shaistas apoyados por EEUU y el Mossad les esperaban 20 años de guerra civil estilo Libia
#1 A eso iba yo, que se supone que los concertados fueron una solución temporal que parece que está solucionando la demografía. Por lo que sea, les parece más "lógico" cerrar públicos que reducir conciertos.
#1 no es eso.
Y te lo explico: los niños son seres humanos, los niños no molestan y además, deberías de estar agradecido de que padres se dejen el salario y la salud en criar a los que el día de mañana te van atender.
Cada vez fomentan más el individualismo y el “yo soy especial”.
Y además, esto es segregación: ahora es un niño y no pasa nada. Que pasa si lo hacemos con los negros? O con los pobres? O con los tullidos? Minusválidos?
#1#2
Y junto a Canadá, se puede poner a Dinamarca, que ahora lloran porque van contra ellos los yanquis, pero bien que les ayudaron a espiar a la Merkel y a otros gobiernos europeos, que por cierto forman parte tanto de la UE como de la OTAN, o sea, una traición total.
Pues eso, tanto Canadá como Dinamarca ahora van de víctimas pero cuando son victimarios, bien que se saltan todos los derechos internacionales que les sale de los cojones.
#1 pues si hablamos que en emergencias se habla de la hora de oro para la supervivencia o siendo más estrictos ya de lus 10 minutos de platino, 15-20 minutos es mucho. Y no lo comento como crítica.
Ha funcionado en EEUU y está funcionando en España y ya sabemos cómo termina.
Por cierto, Atresmedia y Mediaset son cómplices de ello, entre otros.