Hace unos días, me dejé caer por un rincón de Madrid que parecía haber suspendido el curso del tiempo. Al cruzar el umbral, me recibió una marea de adolescentes arremolinados frente a viejas máquinas recreativas, y de pronto, una cacofonía de pitidos y sintonías sintéticas comenzó a arañar los estratos más profundos de mi memoria.
Al principio, el peso de mis treinta y siete años se sintió como un lastre físico; me percibí a mí mismo como un intruso, un rastro del siglo pasado naufragando en un… » ver todo el comentario
#1 Yo a los 14 años me hice consciente de la cantidad de pasta que me dejé en las recreativas y lo mucho que le atraían. Desde entonces no he vuelto a jugar con dinero.
Ya de adulto probé los emuladores donde debes incluso pulsar un botón para introducir una moneda más con la cuenta atrás antes de que la partida se te acabe y te das cuenta de lo bien hechos que estaban los juegos, suficientemente difíciles como para que con 5 duros no llegaras ni al nivel 3.
#1 dudo que las arcade hayan sablado tanto dinero como los videojuegos “gratuitos” actuales tipo fornite con sus pases de batalla, skins y demás. Al menos antes la gente se gastaba la paga y quizá le robaban algo de calderilla en la mesita de noche de sus padres.
#4 los pseudo arcades actuales sí son casinos infantiles. Partidas a uno o dos euros, acción mínima cuya duración no depende de la destreza y confianza de que cague una ristra de tickets que te lleva a canjear por puntos para ir al mostrador y que te puedas sacar un sobre sorpresa, unos bolis o unos llaveros. Si logras un peluche es que te has dejado una buena pasta esa tarde
Igualmente esto de las arcades ya hace años. Yo hace unos seis puse una en la oficina por las risas con los empleados, con su emulador y tropecientos juegos, los primeros días muchas risas pero ahora solo le hacen caso los hijos de los empleados cuando vienen y también se terminan cansando bastante rápido. Lo veo casi más como algo de decoración o para puntualmente recordar juegos de tu infancia. También supongo que si consigues una arcade con un televisor de tubo que aún funcione la experiencia será totalmente diferente a las personalizadas que ahora se venden
Al principio, el peso de mis treinta y siete años se sintió como un lastre físico; me percibí a mí mismo como un intruso, un rastro del siglo pasado naufragando en un… » ver todo el comentario
Ya de adulto probé los emuladores donde debes incluso pulsar un botón para introducir una moneda más con la cuenta atrás antes de que la partida se te acabe y te das cuenta de lo bien hechos que estaban los juegos, suficientemente difíciles como para que con 5 duros no llegaras ni al nivel 3.
(Elijah Wood y su amigo)