Creada por David Chase para HBO (1999-2007), es considerada una de las series más influyentes de la historia, cambiando el paradigma televisivo al retratar a Tony Soprano (James Gandolfini), un jefe de la mafia de Nueva Jersey que sufre ataques de pánico y asiste a terapia. El final abrupto generó tal confusión que muchos espectadores pensaron que su señal de cable se había cortado, y dio lugar a múltiples interpretaciones.