-–— Suscripción —–-

Llegó a casa rendido, tras toda una jornada de trabajo. Pulsó el botón de llamada del ascensor, se abrió la puerta y pulsó el botón de su piso:

-Lo siento, su suscripción para el uso del ascensor ha caducado. Renuévela para seguir disfrutando del servicio.

No hay problema, eso es fácil de solucionar desde el móvil:

-Siento comunicarle que su suscripción para acceder a internet vía móvil ha caducado. Llame a su ISP para renovarla.

¡Mierda! No se había acordado de renovarla ayer, que ya le avisó, pero estaba casi dormido. Es igual, una llamada y solucionado…

-Lamento informarle que su suscripción para el servicio de llamadas está pendiente de ser renovada. Contacte con su proveedor para proceder a su renovación.

No estampó el móvil contra el suelo porque había pagado suscripción por un año completo, y no cubría daños.

Bueno, mañana lo solucionaría. Además, 15 pisos tampoco son tantos…