Hace dos años Ángel D. S. fue diagnosticado con una enfermedad crónica poco común llamada hidradenitis supurativa aguda. Desde entonces, convive diariamente con dolorosos bultos y heridas abiertas que supuran pus y sangre y que, según él mismo explica, provocan mal olor. Y es, de hecho, este hedor la razón por la que, denuncia Ángel, su casero le ha dado un mes para abandonar el piso, en el que lleva viviendo tres meses con otros tres compañeros. Lectura completa en
#1