En realidad el artículo está súperinteresante, pero a día de hoy inviable...
Para los que leen la entradilla solo: no habla tanto de que tengamos que vivir en medio metro cuadrado. Habla de que en un mundo ideal lo guay sería poder flexibilizar el mercado y vivir en espacios adecuados para el número de personas, en el mismo espacio para evitar desarraigo.
Es decir que una familia con tres hijos tengan el espacio que necesitan y que cuando los chiquillos se piren los padres en vez de vivir en una casa enorme que es más costoso mantener, puedan elegir en su misma zona otra más adecuada para dos personas.
En todo caso, aunque eso sería lo ideal tratar de hacer que los seres humanos vayan contra natura. En el momento que te apalancas es difícil cambiar. Un buen artículo, un poco utópico.
Desde luego es el botón más útil del coche. Porque ya hay que ser hijo de puta para poner un sistema que te para el motor en pasos de cebra, stops y cedas y que encima no lo puedas desactivar.
Me voy a meter, seguramente, en un jardín pero tengo que darle la razón, y me fastidia hacerlo. He visto el show y os aseguro que no tienes npi de que cojones dice. Se entiende antes a un cantante black metal noruego cantando hiperguturalmente que a este "artista". Y que sea de los más escuchados un fulano que balbucea y es arítmico dice mucho del nivel musical ínfimo que hay.
Ahora, si disgusta al zanahorio, pues bienvenido sea, aunque no lo voy a escuchar más, por la salud de mis orejas.
#1 Falso, cualquier hijo no puede elegir vivir en un país con bajos impuestos, ni se pasa meses viajando por el mundo como Alcatraz.
El podría residir fiscalmente donde quisiera, solo compitiendo ya estaría más de 6 meses fuera de España y no tener problemas con Hacienda.
Cualquier hijo de vecino haría todo lo contrario, y entraría en su cuenta el doble de dinero, o casi.
Para los que leen la entradilla solo: no habla tanto de que tengamos que vivir en medio metro cuadrado. Habla de que en un mundo ideal lo guay sería poder flexibilizar el mercado y vivir en espacios adecuados para el número de personas, en el mismo espacio para evitar desarraigo.
Es decir que una familia con tres hijos tengan el espacio que necesitan y que cuando los chiquillos se piren los padres en vez de vivir en una casa enorme que es más costoso mantener, puedan elegir en su misma zona otra más adecuada para dos personas.
En todo caso, aunque eso sería lo ideal tratar de hacer que los seres humanos vayan contra natura. En el momento que te apalancas es difícil cambiar. Un buen artículo, un poco utópico.
Ahora, si disgusta al zanahorio, pues bienvenido sea, aunque no lo voy a escuchar más, por la salud de mis orejas.
El podría residir fiscalmente donde quisiera, solo compitiendo ya estaría más de 6 meses fuera de España y no tener problemas con Hacienda.
Cualquier hijo de vecino haría todo lo contrario, y entraría en su cuenta el doble de dinero, o casi.