La normativa no le permite tener este tipo de anuncios cerca de la vía, pero él sostiene que no supone ningún peligro y que la ley no tiene ningún tipo de lógica. Puigbert, muy disgustado, ha puesto de ejemplo otros negocios que, a su juicio, se saltan esta normativa que dice que nada puede distraer la conducción: "Una gasolinera tiene el cartel a ras de carretera. Por delante los coches pueden pasar a 90 por hora. Por delante de casa van a 50".