El último capitulo de este conflicto es que, según la TV pública iraní IRIB, la Guardia Revolucionaria asegura haber "golpeado duramente" con misiles la oficina de Netanyahu y la sede de la Fuerza Aérea israelí en su décima oleada de ataques. Israel aún no confirma daños y se desconoce el paradero del primer ministro, cuyo "destino está marcado por la incertidumbre", según Teherán. Esto se enmarca en la respuesta a la ofensiva de EE.UU. e Israel que deja más de 550 muertos, incluido el ayatolá Jamenei.