En algunos lugares del territorio aragonés el oficio de huronero se ha llegado a convertir en una necesidad, sobre todo en la zona vitivinícola de Cariñena (Zaragoza), donde la multitud de conejos está esquilmando numerosos viñedos. En el año 2017 acompañé a José en una de aquellas jornadas que dedicaba a la caza de los conejos con hurones entrenados, una forma de controlar una sobrepoblación de conejos que no usa pesticidas, ni venenos ni nada que dañe el medio ambiente. Monesma documentales
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