Hasta que el tiempo nos separe

Eres una cobarde, utilizar esa excusa mezquina para engañarme. A saber ahora en qué futuro estarás. Te vi salir por la puerta y no sospeché que te meterías en la máquina otra vez. Después de todo lo que hicimos juntos y ahora veo que te aburrías conmigo.

Puedes haberte ido a trescientos años adelante, o sólo treinta minutos. Pero treinta minutos en un multiverso que se bifurca infinitamente (como senderos en un jardín) es suficiente para perderte para siempre.

Gracias a tu huida, sin embargo, ahora sé que la máquina no se mueve en el tiempo, sino que una copia idéntica a ella (y su contenido) es creada en otro hilo temporal. Maldita seas, Luisa, hemos ido dejando máquinas del tiempo detrás de nosotros en cada salto.

La probabilidad de encontrarte en infinitos multiversos futuros es cero. Es como si hubieses muerto. Pensaré eso para que no me duela tanto.