Santi: Excelentísimo Ministro de Igualdad

De 2026 al final del mandato del ínclito Perro Santxe, las mujeres pasaron a ser mayoría en la carrera judicial y a controlar los órganos de gobierno. A su muerte, la coalición de Extremo Centro Radical MEGL (Make España Grande y Libre) lo tuvo claro: había que proteger a los hombres.

Aprobaron la Ley de Representación Masculina Obligatoria, pero los varones de bien ya eran cryptobros, así que las plazas se cubrirían por sorteo entre varones mayores de edad.

«Sentido común», dijeron.

Al principio costó. Muchos no sabían ni por dónde empezar, aunque aprendieron rápido.

Demasiado rápido.

Sin contactos, sin favores que devolver ni apellidos que proteger, aplicaron la ley tal cual estaba escrita. Cayeron concejales, empresarios, consejeros, magistrados.En pocos meses, sin corrupción, España empezó a parecer un país de vanguardia.

Intentaron derogar la ley.

Ya era tarde.

No era una guerra de sexos.

Era de clases.