#6 yo tuve un border collins, y tenía que venir hasta mi padre a sacarlo más veces, el perro salía entre 6 y 8 veces al día y siempre al parque o al campo. El mejor perro que he tenido pero menudo trabajo gastarle las energías
#6 No, los datos no son ni una cosa ni otra. Otra cosa es el uso que se haga de ellos, pero es comprensible que haya quien no sea capaz de distinguir una cosa de otra.
#6 a lo mejor no es exactamente lo que buscas, pero te recomiendo una web que se llama Bon Viveur, la cual se ha compartido por aquí en alguna ocasión. Tiene una sección de "Menú Semanal", en donde semanalmente proponen recetas variadas, ricas y no excesivamente laboriosas. Por lo demás, yo la uso como referencia para buscar platos bien preparados. Es decir, si quiero hacer una porrusalda, por poner un ejemplo, me fío más de la preparación de ahí que de ninguna otra web.
#6 acaso no es esa la historia de la humanidad?
esta vez votaremos a uno que no nos estafe... verdad?
en democracia vivimos, salvo cuando a la oposición no le gusta quien gobierna, claro.. aplaudamos con las orejas el nivelazo
En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general.
Los Decretos-leyes deberán ser inmediatamente sometidos a debate y votación de totalidad al Congreso de los Diputados, convocado al efecto si no estuviere reunido, en el plazo de los treinta días siguientes a su promulgación. El Congreso habrá de pronunciarse expresamente dentro de dicho plazo sobre su convalidación o derogación, para lo cual el reglamento establecerá un procedimiento especial y sumario.
#6 Doy fe. Hace unos cuantos años hacía una ruta muy solicitada en blablacar y llevé a mucha gente en el coche. Tuve varios casos de inmigrantes que echaban pestes de la inmigración. Algunos lo justificaban porque los inmigrantes delincuentes les daban mala fama a todo el colectivo y uno me explico sin tapujos que si venían demasiados, los trabajos a los que ellos suelen acceder se pagarían peor (y también tenía razón).