El Salón del Automóvil de Pekín, que abrió sus puertas al público esta semana, es un claro ejemplo de cómo la hipercompetencia en China ha llevado a que los precios de los coches nuevos en el mayor mercado automovilístico del mundo sean una mera fracción de los del segundo mercado más grande, Estados Unidos.
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Estoy hecho todo un poeta
Rápido, esto hay que
prohibirlo"regularlo".Lo que marca la diferencia es la planificación por parte del estado vs el salvaje oeste de sálvese quien pueda.
Eso sin contar con que una empresa occidental busca ganancia grandes y rápidas. Eso de vender barato para penetrar en el mercado es cosa de "tontos" que no ven el beneficio de vender poco y caro en vez de mucho y barato.
Si vendes poco y caro trabajas menos y tienes una clientela selecta a la que el precio le importa poco. Si vendes barato ganas poco y el único que sale ganando es el que no le importa a nadie: el ciudadano en general.
Y vender al precio más bajo es una de las conseciencias de un sistema económico libre. Se produce de manera natural si el mercado es sano