
Publica El Economista que el beneficio de Enagás ha aumentado un 213,3% al pasar de unas perdidas de 299,3 millones en 2024 a unos beneficios de 339,1 millones en 2025. Pero calcular un incremento porcentual entre un valor negativo y un valor positivo es altamente problemático. Veamos primero como lo han calculado: han considerado primero la distancia absoluta entre -299,3 y 339,1, que es 638,4, y han calculado después que porcentaje supone sobre el valor inicial de 299,3 (100*638,4/299,23=213,3%). Aunque podría parecer un cálculo apropiado, vamos a ver que hacerlo supone romper con el significado que damos habitualmente a las variaciones porcentuales: cuanto más cerca está la cantidad A de B, el tanto por ciento que es B mayor que A disminuye (y a revés).
- Supongamos que las pérdidas en 2024 hubieran sido menores, por ejemplo, de 100 millones, y las ganancias de 2025 iguales. Realizando el cálculo de la forma anterior, no daría que los beneficios se habrían incrementado un 439,1% (100*439,1/100=439,1%). ¡Los valores están más cercanos, pero el incremento porcentual es mayor!. Es mas, según nos fuésemos acercando a 0, el incremento porcentual tendería a infinito.
- Supongamos ahora que, por el contrario, las pérdidas de 2024 hubiera sido mayores, por ejemplo, de 600 millones. Calculando de la misma forma, nos saldría que los beneficios se habrían incrementado un 156,5% (100*939,1/600=156,5%). ¡Los valores están más alejados, pero el incremento porcentual es menor!.
Es decir, calcular variaciones porcentuales entre valores negativos y positivos no tiene ningún sentido matemático y no debería hacerse. Podemos ver que en la presentación oficial de los resultados de Enagás han optado por lo correcto, no poner ninguna variación porcentual de los beneficios.
