#263 un día vi a un niño llamando "gran bola de fuego" al sol, me hace sonreir, el niño astrónomo le llamo.
en otro comentario hablas de "gente educada en el pasado" lo que significa que atribuyes a la educación la posibilidad de estar conformando norma y no solo a la legalidad, eso abre la esperanza a que puedas llegar a entender algo.
#250 Hablar de 'decisión personal' para explicar fenómenos estadísticos masivos es demostrar un desconocimiento total de las nociones más básicas de la sociología. ¿Discutirías de matemática con quien no respeta las más básicas reglas aritméticas?
No se puede hablar de decisiones personales si resulta que afectan de forma desigual en función de una única variable, el género. Donde tu ves agencia lo que hay es estructura.
#230 todas las estadísticas te contradicen
La brecha salarial en 2025 se calcula en 18,4%, aunque de 45 a 54 años es del 23%, subida que se considera una penalización tras la maternidad.
El 75% de los contratos a tiempo parcial en España son desempeñados por mujeres, muchas veces porque no encuentran empleos de jornada completa o por la necesidad de conciliar. Vamos, que sigue recayendo en ellas la crianza de forma tremendamente desigual.
Concentración de mujeres en sectores tradicionalmente peor pagados (limpieza, cuidados, servicios sociales). Allí donde el trabajo se feminizó los salarios se mantuvieron más bajos o directamente no remunerados:
Actividad Diaria (Datos INE 2025) Mujeres Hombres
Realizan tareas domésticas a diario 77,5% 32,9%
Tiempo dedicado a cuidados/hogar (media) ~4h 30min ~2h 15min
Excedencias por cuidado de hijos ~84% ~16%
#233 el elemento clave es en este caso el coste de oportunidad. El tiempo es el único recurso que no se puede recuperar, y cada vez que eliges una tarde con tu familia, estás renunciando a una tarde de ventaja competitiva en el mercado. Es una transacción consciente.
La experiencia profesional no es solo un título en un papel; es la acumulación de horas, problemas resueltos y disponibilidad. Si alguien decide, muy legítimamente, que su éxito se mide en bienestar personal y no en ceros en la cuenta corriente, está tomando la decisión más sana posible, pero debe ser consecuente. Lo que resulta incoherente es pretender que el mercado premie de la misma forma a quien pone el trabajo en el centro de su vida que a quien lo pone como un medio para disfrutar de lo personal. La libertad consiste precisamente en eso: en elegir tu camino y aceptar el precio de la entrada.
#140 Añado: El que las mujeres hagan esta clase de elecciones, no las convierte de ninguna de las maneras en víctimas. Tuvieron que elegir y eligieron lo que más les convenía, exactamente igual que todo el mundo. A cambio de sus elecciones han obtenido cosas que querían.
#140 Exacto, has dado en el clavo del conflicto estructural: es un choque entre la lógica de mercado (que paga por rendimiento, disponibilidad y acumulación de capital humano) y la lógica social (que necesita la crianza para sobrevivir).
Tienes razón en que, desde un punto de vista puramente técnico y de méritos laborales, no es equitativo remunerar igual a quien ha acumulado 20 años de formación continua que a quien, por las razones que sean, ha tenido que interrumpir su carrera. El mercado no es una ONG; es un sistema que intercambia valor por productividad. Sin embargo, el problema "social" que mencionas es que hemos externalizado el coste de la vida: las empresas y la economía se benefician de que haya nuevas generaciones (hijos), pero el coste en tiempo y dinero de criarlos lo asumen individualmente los padres, penalizando su carrera.
Al final, la "elección" es una ilusión a medias porque, como bien dices, ambos géneros están atrapados en guiones impuestos:
El hombre es forzado a ser una pieza de producción continua para no ser un "vago".
La mujer es empujada al cuidado, perdiendo su valor de mercado.
Si queremos que no sea necesario "soplar y sorber al mismo tiempo", la solución no pasa por pagar igual a quien trabaja menos, sino por redefinir el éxito: que la crianza no sea un suicidio profesional para ella ni una ausencia obligatoria para él. Mientras la experiencia laboral solo se mida en "horas silla" y no en resultados, el conflicto que describes seguirá siendo una brecha insalvable.
#142 El sistema actual perpetúa un doble castigo: al hombre que desea cuidar se le estigmatiza como "vago" por romper el rol de proveedor, mientras que a la mujer que se queda en casa se la idealiza socialmente pero se la penaliza económicamente, dificultando su retorno laboral. Esta estructura premia la disponibilidad absoluta para la empresa y desvaloriza el cuidado doméstico, tratándolo como una carga en lugar de una labor esencial; al final, se sacrifica la vida personal de ambos géneros para alimentar un modelo productivo que no entiende de equilibrios ni de corresponsabilidad real.
#150 Hasta el 81 era legal la subordinación de la mujer al marido.
Leyes de pensión antes de los ajustes recientes (años 80 y 90):
Las mujeres que no habían trabajado fuera del hogar o habían interrumpido su carrera por maternidad tenían acceso limitado a pensión completa.
La integración de lagunas y complementos modernos a veces favorece a mujeres, pero históricamente había desventaja directa: la mujer que trabajaba pocas horas o en empleo doméstico quedaba con pensión muy reducida.
Antes de la Ley Orgánica 1/2004 de Violencia de Género, no había un reconocimiento legal específico de violencia doméstica.
Antes de 1983, la violencia doméstica no estaba penalizada de manera eficaz, y el adulterio femenino era sancionado penalmente, mientras que el masculino no.
Y aunque ante la ley hay feminismo(igualdad), en la practica los trabajos peor remunerados y/o de cuidados recaen en las mujeres y en todos los demas hay un claro techo de cristal.
#148 Es como la diferencia estadística de sueldos entre hombres y mujeres. Resulta que la diferencia de sueldos está causada por los propios asalariados. La única forma posible de corregirla es pagando más a las mujeres por el mismo trabajo, lo que evidentemente sería peor.
Dejando aparte, por supuesto, que eso de "corregirla" es un objetivo la mar de raro, lo que me lleva a pensar en la clase de intencionalidad que comento en #154
#158 compensando y reparando una desigualdad estructural, sí
desde luego como no se corrige es haciendo como que no existe y fingiendo que partimos de condiciones igualitarias; esto vale para todas las distribuciones de poder (riqueza y/privilegios)
#127 Por suerte se esta intentando equilibrar la discriminación que existe hacia la mitad de la población, pero enseguida los pollaheridas salen a defender su patriarcado.
#125 que mujer conoces tu que cobre más por ser mujer?
No estarás confundiendo equiparación salarial con ahora los hombres cobramos menos?
Las mujeres trabajan menos, mi chocho. Y que digas eso, sólo me da que pensar en lo desubicado que estás.
Hablas de históricamente, históricamente las mujeres trabajaron o gratis o con sueldos muy inferiores a los hombres, en jornadas maratonianas. Lo de la mujer ama de casa es muy reciente.
#86en vez de dejarles gobernar en minoría podemos prefirió convocar elecciones
En "minoría" asociado con Ciudadanos y posiblemente con el PP en muchas votaciones que nos joderían a todos.
Menos mal que Podemos no tragó, se repitieron elecciones y con muchos menos escaños hizo más por este país que cualquier otro partido antes.
El PNV es necesario esta legislatura, igual que Junts. A eso se debe que no se haya avanzado como la anterior.
Si nos hubiera cogido la pandemia con el PP o con un PSOE/Ciudadanos nos ibamos a cagar patas abajo.
#7 con la ultima frase quería dar respuesta al si quieres puedes, yo digo que si.
El problema es que la gente se marca objetivos que son incapaces de cumplir.
Yo quiero ser jugador profesional de fútbol, tengo las aptitudes para serlo?
Se ha de ser consciente y no tener miedo a cambiar de objetivo. Si en el camino ves que es imposible llegar, cambia de objetivo sin miedo y podrás sentirte realizado al alcanzar un objetivo real. Tal vez no llegues a un equipo de primera pero si a uno de segunda (y económicamente se ganan bien la vida).