#1 El audio está muy bien masterizado. Estoy en un restaurante y le di a play pensando que tenía el móvil en silencio y se oyó, alto y claro... "FUI SALVADO POR DIOS"
#1 Muchos renuncian a la nacionalidad para evitar pagar impuestos. EEUU hace pagar impuestos sobre ingresos por encima de $100k aunque vivas afuera de EEUU.
#1: Si es católico, ni tan mal, en comparación a los "aleluyos".
En el catolicismo ha habido ramas bastante interesantes (si eres creyente), próximas a los problemas sociales y todo eso. Los evangélicos... creo que ahí todos son iguales: solucionar los problemas a base de rezos y decir "aleluya" si se solucionan, sin mirar si ha sido por esos rezos o por otra causa (por ejemplo, un tratamiento médico). Los evangélicos además son muy homófobos.
#0: Yo hubiera añadido la etiqueta "aleluyos" en la noticia. #aleluyos
#1 No creo. Es una fiesta subvencionada al fin y al cabo. Escuchan unos sermones, unas actuaciones, te emborrachas, igual follan, pero no creo que muchos se vuelvan activamente católicos y empiecen a ir a misa y a confesarse, simplemente volverán a la próxima fiesta.
Por Santiago pasan cada año las juvebtudes católicas que llevan de excursión. La mitad por la noche va haciendo eses.
#1 parece ser que hay un desmentido y están cambiando la noticia.... En otras fuentes se puede ver poco a poco
Menos mal,... Que parece que no es tan así, y fueron rescatadas... Veremos en breve
"Fuentes municipales de Oliva y de la Benemérita desmienten al servicio autonómico y explican que los bañistas, dos de ellos menores, fueron rescatados"
#1 El que ha hecho esa viñeta tiene poca idea de cómo funciona la Justicia, y no lo digo yo, lo dicen jueces progresistas como Joaquim Bosch: no es lo mismo un imputado que un testigo. El primero tiene muchísima más libertad que el segundo, se le permiten más cosas que al segundo no.
Mientras el testigo se tiene que ceñir a los hechos de la causa, el imputado puede desbarrar lo que quiera, porque puede que sea esa su estrategia de defensa, y no se le puede coartar ni cortar.
Y mientras el testigo tiene obligación de decir verdad (aunque después no lo haga, y el juez puede decidir sobre eso en el auto), el imputado no, puede mentir, decir lo que le venga en gana (lo dicho, estrategia de defensa), y será el tribunal el que decida qué es verdad y qué no, según pruebas y declaraciones aportadas y el grado de verosimilitud que los jueces les hayan concedido.