Fast Answer no es un wearable. Es integración total. Con la suscripción adecuada responde cualquier pregunta en tiempo real: desde quién ganó el torneo de bowling del condado de Cork en 1967 hasta si la persona que te mira te ama o te engaña.
—Desde su lanzamiento los suicidios se han triplicado —dice la fiscal—. ¿Cómo lo explica?
—Las respuestas son correctas.
—¿Correctas?
—Siempre. El problema no es la información, sino la capacidad de asumirla.
Un murmullo recorre la sala.
—¿Lleva usted el dispositivo implantado?
—Sí.
La fiscal duda.
—Entonces dígame… ¿cuántos de sus usuarios no soportarán conocer la verdad?
Por primera vez cierra los ojos.
Una pausa.
—Ahora ya lo sé.
—¿Y cómo llama a eso?
—Evolución.