En León, de vía estrecha, eran las monjas y la FEVE.
A medida que se redujeron las vocaciones, la exclusiva del concepto fue quedando cada vez más en manos de la FEVE.
Luego, a principios de este siglo, nos prometieron convertir ese tren en un tranvía, así que quitaron el tren y nunca pusieron el tranvía.
Así que, al final, ganaron las monjas.
¿Quién lo iba a decir?
HeilHynkel
Feindesland
Nylo