¿Es posible otra forma de hacer política y de relacionarnos? Sí, pero exige un cambio profundo: dejar de pensar en términos de control, castigo y jerarquía, y empezar a construir desde el cuidado, la reparación y la interdependencia. Una política que no se funde en el sacrificio de algunos, sino en el reconocimiento de que todas las vidas importan, aunque no produzcan, aunque no voten, aunque incomoden...
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etiquetas: psicologia , historia , politica , sociologia
Hacer o desear mal a otros no es ser de derechas o de izquierdas, es tener una tara mental.
Nada de esto está en la agenda política de la izquierda:
-Desear (y celebrar cuando ocurre) que se hundan pateras en el Mediterráneo.
-Celebrar que 200 personas en Badalona van a dormir en la calle este invierno.
-Dar palizas por razones de raza o sexo.
-Aplaudir y fomentar la privatización del acceso a derechos básicos como vivienda, sanidad o educación.
-Organizar cacerías como la de Torre Pacheco.
-Sacar rédito de tragedias como la Dana inventándose decenas… » ver todo el comentario
Nos venden el ser un hijoputa como ideal político y tu eres la prueba palpable.
No es por meterme contigo, pero generalizar no es de gente que piense mucho.
Hay mierdas en la izquierda, en la derecha y en todas partes, porque ser un mierdas es una tara mental y no se escogen las enfermedades mentales.
No voy a ser yo quien defienda a las derechas, pero "Ser un hijoputa que celebra el asesinato y que se regocija en la miseria de otros y les dice que se lo merecen son características intrínsecas de una enfermedad mental, no de un ideal.
Que luego haya quienes voten a enfermos mentales pues también, pero llamemos a las cosas por su nombre. El que desea o hace mal es un enfermo mental, da igual que milite en la izquierda o en la derecha.
Y a lo mejor, lo que debemos hacer es dejar de dar bombo a los enfermos mentales y sobre todo, dejar de votarlos
Habla mucho de luchar contra el odio en sus comentarios, pero al mismo tiempo los carga de bilis.
Igual el que se ha tragado el cuento de "todos son iguales" y de "podemos convivir todos juntos, fascistas y gente normal, sin problemas" eres tú.
Como me dijo una jueza, "Hay gente mala, muy mala" no podemos olvidar eso.
Creo que para cualquier puesto de poder, o para entrar en las FCSE deberían hacerse test para detectar a los psicópatas y no dejarles entrar, nos iría mejor a todos.