#75 la sombra de lo que ocurrió en los años 90 en los Balcanes definió por completo la política exterior de las décadas siguientes.
El fracaso de la ONU en Yugoslavia—especialmente la tragedia de Srebrenica en 1995—cambió las "reglas del juego" debido a varias razones críticas que explican esa reticencia de los gobiernos occidentales a repetir el mismo esquema:
El trauma del "Mandato Limitado"
En aquel entonces, los Cascos Azules (UNPROFOR) tenían un mandato de "mantenimiento de la paz" en un lugar donde no había paz que mantener.
Impotencia armada: Los soldados tenían prohibido disparar a menos que fuera en defensa propia estricta.
Zonas Seguras fallidas: Se declararon ciudades como "áreas seguras", pero cuando las fuerzas serbo-bosnias avanzaron, los Cascos Azules (como el contingente neerlandés en Srebrenica) no tenían armas pesadas ni autorización política para intervenir militarmente y detener la masacre de miles de hombres y niños musulmanes.
El cambio de doctrina: "Responsabilidad de Proteger"
Ese sentimiento de culpa occidental ("Nunca más", otra vez) dio lugar a un cambio de mentalidad. La lección que aprendieron los gobiernos fue: si vas a intervenir, hazlo con fuerza abrumadora o no lo hagas a través de la burocracia de la ONU.
Esto provocó dos grandes consecuencias en conflictos posteriores:
Intervenciones de la OTAN: En 1999 (Kosovo), los países occidentales decidieron actuar a través de la OTAN, saltándose el Consejo de Seguridad de la ONU para evitar el veto ruso y para poder usar fuerza aérea ofensiva de inmediato, evitando otro genocidio.
Escepticismo hacia las misiones de observación: Se volvió mucho más difícil que Occidente aceptara enviar tropas si no tenían el control total del mando y reglas de combate agresivas.
Es un debate muy vigente: ¿es mejor no intervenir, o intervenir y arriesgarse a empeorar las cosas o a ser cómplice por omisión? Yugoslavia demostró que la neutralidad pasiva frente a un agresor decidido suele terminar en desastre.
#107 Pues si me confirmas algún modo de grabar con confianza las llamadas sin que se avise al interlocutor, me ayudas mucho. Sigo usando mi MI 9 SE tras 6 años sólo por ese motivo. Funciona muy bien y la batería de momento casi me llega a la noche, pero sé que le queda poca vida. Y parte de mi trabajo es conduciendo y muchas veces los clientes me dictan datos y detalles y mi memoria es de pez. Grabar me ayuda mucho. No se si alguno de los SO alternativos graba por defecto. Android de Google ya no permite rabar llamadas hace varias versiones.
#102 Bueno, yo busco la forma de librarme de Google y de vez en cuando me informo bastante, igual que siempre busco moviles que graben llamadas (muy útil para mi trabajo). Quizá ahora ha cambiado, pero hacer este lio para usar WhatsApp...:
#32#34 y #60 Sí, a lo que me refería es a que para usar Bizum, como se hace a través de las aplicaciones de los bancos, necesitas adquirir un terminal de Google o Apple, pues son las únicas plataformas donde estas aplicaciones funcionan, hasta donde yo sé, por lo que tampoco hay mucha independencia tecnológica si es requisito usar un teléfono de esas marcas y sobre el que ejercen bastante control.
Me parece interesante lo que comenta #44 de que se puede usar desde la web su banco, pues hasta ahora no conocía a ningún banco que facilitase esa operativa por web. ¿Por curiosidad, podrías indicar alguno que lo permita?
#59 Y lo más importante, Organic Maps es software libre, cosa que el Maps.me no.
Luego también uno muy muy bueno que también es software libre es OsmAnd, tiene un porrón de utilidades y puedes ver líneas de bus, metro, ferrocarriles, etc. con más detalle que el Organic Maps. Eso sí, es más tocho y las rutas muy largas le cuesta un poco más calcularlas que al otro.
#86 yo directamente pillé un adaptador y uso los mismos que antes.
La pega cargarse prematuramente el puerto de carga. Así que entre unas cosas y otras tiro de un iPod viejo con rockbox y no me despistan notificaciones.
El fracaso de la ONU en Yugoslavia—especialmente la tragedia de Srebrenica en 1995—cambió las "reglas del juego" debido a varias razones críticas que explican esa reticencia de los gobiernos occidentales a repetir el mismo esquema:
El trauma del "Mandato Limitado"
En aquel entonces, los Cascos Azules (UNPROFOR) tenían un mandato de "mantenimiento de la paz" en un lugar donde no había paz que mantener.
Impotencia armada: Los soldados tenían prohibido disparar a menos que fuera en defensa propia estricta.
Zonas Seguras fallidas: Se declararon ciudades como "áreas seguras", pero cuando las fuerzas serbo-bosnias avanzaron, los Cascos Azules (como el contingente neerlandés en Srebrenica) no tenían armas pesadas ni autorización política para intervenir militarmente y detener la masacre de miles de hombres y niños musulmanes.
El cambio de doctrina: "Responsabilidad de Proteger"
Ese sentimiento de culpa occidental ("Nunca más", otra vez) dio lugar a un cambio de mentalidad. La lección que aprendieron los gobiernos fue: si vas a intervenir, hazlo con fuerza abrumadora o no lo hagas a través de la burocracia de la ONU.
Esto provocó dos grandes consecuencias en conflictos posteriores:
Intervenciones de la OTAN: En 1999 (Kosovo), los países occidentales decidieron actuar a través de la OTAN, saltándose el Consejo de Seguridad de la ONU para evitar el veto ruso y para poder usar fuerza aérea ofensiva de inmediato, evitando otro genocidio.
Escepticismo hacia las misiones de observación: Se volvió mucho más difícil que Occidente aceptara enviar tropas si no tenían el control total del mando y reglas de combate agresivas.
Es un debate muy vigente: ¿es mejor no intervenir, o intervenir y arriesgarse a empeorar las cosas o a ser cómplice por omisión? Yugoslavia demostró que la neutralidad pasiva frente a un agresor decidido suele terminar en desastre.