Cuenta la historia que August Bebel, uno de los fundadores del socialismo alemán, se detuvo en seco tras un discurso en el Parlamento. La derecha lo aplaudía. Se miró a sí mismo, desconcertado, y murmuró: “¿Qué has dicho, viejo imbécil, que la canalla te aplaude?” No critican, acosan. No discrepan, deslegitiman. No hacen oposición, hacen desestabilización. Y tú, con tu experiencia, con tu historia, deberías saberlo mejor que nadie