#63pero la propia democracia nace con una serie de requisitos que están destinados a evitar eso. La democracia no puede ser absoluta, está sostenida y a la vez limitada por una serie de principios inamovibles
Vaya! Que por fin coincidimos.
Aunque te equivocas: no nació con esos requisitos, es lo que venía diciendo, cosas que se incorporan más tarde. Recuerdas? Las democracias modernas, liberales, constitucionalistas han pasado por muchas transformaciones.
Dos importantes: el concepto de carta magna y la división de poderes.
Pues eso, lo importante no es si existe la figura simbólica casi decorativa de un rey, sino todo lo demás que es independiente del rey.
Es una firma imprescindible, es decir, de su ausencia derivan graves problemas
No, no lo es. Y para derivar en graves problemas, casi nunca ha pasado.
No puedo poner en cuestión la antiguedad de la institución, porque precisamente por eso una de las características de la monarquía
No, no puedes.
Y sí es anticuada, como los palacios, catedrales, castillos y museos.
Pero que sean viejos no es razón para destruirlos.
Tienen un valor identitario.
una sociedad consecuentemente muy clasista.
Y finalmente, todo bien, pero pasaste de puntillas por todo lo que dije al final.
Ningún país presidencial está libre de los problemas que presentas.
Clasismo, colonialismo, expulsar inmigrantes, etc, etc.
Y hay países muy progresistas que son monárquicos.
Así que no. Quieres soluciones simbólicas que no resuelven problemas reales.
La próxima vez que se te rompa una tubería podemos decir que es por la monarquía.
Dicho eso, se debería poder decidir libremente, cosa que apoyaría a conciencia.
Si hubieras sacado ese argumento, habría sido el único incontestable
#53 Mira artista, te lo voy a explicar aún más mascado, porque sigues sin pillar lo básico y ya cansa ver cómo confundes planos a propósito y luego te das palmaditas como si hubieras descubierto América. Lo que haces no es debatir, es repetir una definición como un loro y declarar victoria esperando que nadie note el truco.
El fallo de fondo que arruina todo tu discurso es creer que una definición abstracta sirve para describir sistemas políticos reales. Eso no es rigor ni es enciclopédico, es infantil. Las definiciones no son fórmulas mágicas ni axiomas, son atajos para entender realidades complejas. Si no entiendes eso, por muchos enlaces que tires a la mesa no estás analizando nada, estás recitando sin pensar, que no te enteras.
Te agarras a que si no se elige al jefe del Estado no hay democracia y tan ancho. Perfecto, ese es tu ideal personal, tu definición normativa. El problema es que el mundo no funciona con ideales puros sino con instituciones concretas y con poder efectivo. Y aquí es donde haces trampas mirando al techo. En España el poder político real no está en el Rey. No gobierna, no legisla, no decide políticas públicas, no fija presupuestos, no dirige la economía, no nombra gobiernos ni declara guerras por su cuenta. Todo eso lo hacen órganos elegidos en elecciones competitivas con alternancia. Eso, te guste o no, es el núcleo de una democracia representativa moderna.
Luego sales con que el Rey firma leyes como si eso fuera un poder político propio. No lo es. Es un acto debido, reglado y sin margen de decisión. Si mañana se negara a sancionar una ley aprobada por las Cortes no estaría ejerciendo ningún poder democrático alternativo, estaría provocando una crisis constitucional que acabaría con su neutralización o con su salida. Eso no es soberanía, es una función encorsetada hasta el absurdo. Confundir forma con sustancia es de primero de análisis político, no de catedrático ni de diccionario.
#7 Europa es quien esta ayudando muy modestamente a los ucranianos, que son los que de verdad están luchando contra el fascismo, y no lo pijos Twitter.
#69 Si eso está genial, pero lo de despedir a todo el tribunal constitucional y poner a amigotes, follarse la constitución aprovechando que el TC son amigotes, meter al ejército en el parlamento para aprobar unos presupuestos, cambiar artículos de la constitución que dicen explícitamente que no se pueden cambiar, etc, todo eso es posterior a todo el tema de las bandas, todo eso ha pasado cuando la delincuencia de el salvador ya tenía unos niveles normales. No cuela.
#30Del mismo modo, los hombres están muy en contacto con mujeres, especialmente cuando son sus parejas, por lo que es muy probable que, en caso de conflictos graves de todo tipo: dinero, celos, custodia de los hijos, etc. tengan un fácil acceso a ellas y surga la violencia..
Al final has caido del guindo. En esas parejas que mencionas hay exactamente el mismo número de mujeres en contacto con hombres, que de hombres en contacto con mujeres.
Pero en contacto con recién nacidos la diferencia es abismal. Veo que ya lo pillas.
#28 Los hombres no dan a luz, por tanto están bastante menos en contacto con neonatos, por lo que difícilmente los pueden matar. Puedes seguir yéndote por por peteneras y hablarme de la gravedad del asesinato de un recién nacido, como si yo te lo hubiera discutido o negado en algún momento.
#26
Primero.-La cifra no sé de donde la sacas. Aunque muy probablemente sea mayor el número de neonaticidios cometidos por mujeres por simple biología.
Segundo.- Como te digo, la comparación de abortos y neonaticidios la hago solo por motivos biológicos. Dónde ves el sesgo nacional-católico. Lógicamente asesinar a un recién nacido es un delito grave, abortar no lo es en la mayoría de los casos.
Pero los hombres ni gestan ni dan a luz, por tanto comparar el número de neonaticidios cometidos por hombres y por mujeres es una comparación totalmente falaz.
#2 ¿ Sigues con lo mismo? ¿Que las mujeres matan más recién nacidos que los hombres? También abortan más las mujeres que los hombres. Bueno, la verdad es que los hombres no aborta ninguno.
Por qué será...No me lo puedo explicar.
#14 “Lo irrelevante en la representación es todo aquello que no ayuda a ella.”
Esta frase suena rotunda, pero no define nada: simplemente decide a posteriori qué “ayuda” y qué no según lo que a ti te conviene considerar neutral. La representación no se reduce a si un actor resulta convincente en pantalla; también incluye quién tiene acceso recurrente a esos papeles y quién queda fuera. Llamar “propaganda” a la elección de un actor gay para un papel gay no es un argumento, es una descalificación automática cuando la decisión deja de coincidir con el reparto tradicional. Curiosamente, cuando se elige a un heterosexual nunca se habla de ideología.
“Eso no tiene nada que ver con la calidad de la representación ni con cupos de minorías en el gremio de actores.”
Tiene todo que ver, aunque prefieras compartimentarlo para que no moleste. Si durante décadas los actores gays no podían trabajar abiertamente, el resultado práctico es que otros interpretaban esas vidas mientras ellos desaparecían del mercado. No es un problema sentimental ni anecdótico: es un problema estructural de acceso al trabajo y a la visibilidad. Que la causa fueran ejecutivos conservadores no te exime del efecto, y el efecto impacta directamente en quién representa a quién.
“La profesión y la orientación sexual son dos cosas completamente distintas.”
En teoría, sí; en la práctica histórica, no. A los actores heterosexuales nunca se les exigió separar nada porque su orientación no suponía un riesgo laboral. A los actores gays sí. Así que insistir en esa separación como si siempre hubiera existido es reescribir la realidad para que encaje con tu argumento. Nadie está diciendo que un heterosexual no pueda hacer un papel gay; lo que se señala es que unos podían hacerlo sin consecuencias y otros no podían hacerlo en absoluto. Esa diferencia es clave, aunque te empeñes en ignorarla.
“No existe ese perfil neutral.”
Este párrafo es directamente una cortina de humo. Que no conozcamos los fetiches privados de Tom Hanks es irrelevante y no aporta nada. “Perfil neutral” no significa “sin vida sexual secreta”, sino “no penalizado social ni industrialmente por defecto”. Un actor leído como heterosexual no veía su empleabilidad amenazada por su orientación; uno gay, sí. Eso es lo que convierte a uno en estándar y al otro en riesgo comercial. Fingir que todo es igual porque todos tenemos intimidades es un truco retórico, no un argumento.
La industria y el trabajo del actor no son compartimentos estancos, por mucho que te gustaría que lo fueran. El talento no ha operado nunca en el vacío, y la historia del cine lo demuestra. Defender que “solo importa actuar bien” suena muy elevado, pero en la práctica sirve para no cuestionar por qué siempre los mismos han tenido más margen para “actuar bien” en más papeles. Y eso, te pongas como te pongas, no es neutralidad: es comodidad.