La complicada vida de Francesca Albanese, figura de moda en Italia y vetada en cualquier banco por las sanciones de Trump
Íñigo Domínguez
7–9 minutos
La vida de la jurista italiana Francesca Albanese, que desde 2022 es relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, comenzó a cambiar este verano, el día que presentó su informe De la economía de la ocupación a la economía del genocidio, en el que acusaba a grandes empresas de ser cómplices de la ofensiva de Israel en Gaza. Ya había recibido amenazas tras su informe de marzo, Anatomía de un genocidio, pero esta vez fue distinto. A los seis días, el pasado 9 de julio, el secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, anunció que también se le aplicarían a ella las sanciones ya impuestas en febrero a jueces y fiscales del Tribunal Penal Internacional (TPI) por emitir mandatos de arresto contra Benjamin Netanyahu y su ministo de Defensa, Yoav Gallant. La acusación contra ella era, precisamente, de cooperar con el TPI y ser “una amenaza para la economía global”.
Albanese, de 48 años, ya era conocida como una de las voces más claras y contundentes en la denuncia de las violaciones de derechos humanos en Gaza, pero no para el gran público en Italia. A partir de ese momento, y coincidiendo con la iniciativa de la flotilla humanitaria Global Sumud —que en este país tuvo un apoyo general—, empezó a ser muy popular. Aparecía cada día en televisión y en actos públicos, pero al mismo tiempo su vida privada se volvía imposible.
Le retiraron su visado y tiene prohibido entrar en Estados Unidos ―por ejemplo, no puede ir a la ONU a presentar uno de sus dos informes anuales, el otro es en Ginebra―. Pero sobre todo le congelaron todos sus bienes, entre ellos su cuenta y su apartamento en Estados Unidos, aunque ella ahora vive en Túnez.
Además, entró en una lista negra que le aparta de todo el sistema bancario internacional, como si fuera una terrorista o una narcotraficante, y se fijaron penas para… » ver todo el comentario
#8 Es gracioso, cuando el acoso viene de parte del poder via medios de propaganda, la obstrucción a la justicia de parte de la propia policía o los jueces mediante mala fe, o las coacciones las hace el gobierno, no hay nada ilegal:
Las reglas del juego la ponen ellos. Da igual lo que hagas, acabaras siendo terrorista porque en sus reglas pone que si te opones a su tirania, eres terrorista. Desde Martin Luther King que debería haber quedado esto claro, pero no, los lacayos de siempre.
#17 Pero y qué pasa con el beneficio que nos va a dar comprar tantas armas. Así podremos enviar más armamento a Ucrania y a Israel. Además armamento yanki, al precio que marque el amo.
Como para usar ese dinero para garantizar el poder adquisitivo de las pensiones, construir/adquirir vivienda social, mejorar los sistemas sanitarios y educativos 100% públicos, mejorar y mantener infraestructuras, etc... Esto es secundario.
#2 Desde arriba cualquier cosa es efectiva Los tanques tienen poco blindaje en el techo, por eso los drones son un dolor de cabeza ahora. Aparte, la mayoría de armas de este tipo tienen una distancia de seguridad antes de "armarse" y que la cabeza pueda explotar al impacto. En el caso del RPG es extremadamente corta, apenas 25m. Supongo que en esta variante no tendrá salvaguarda de ningún tipo y podrá dispararse a quemarropa si hace falta.
Mi profesor de historia de segundo de BUP alla por los noventa ya hablaba de Problemas Estructurales Ancestrales de España: latifundismo en el sur, minifundismo en el norte y caciquismo en las instituciones ( no me acuerdo si habia algo mas) . Cataluña se libro porque al ser la tierra no muy productiva, se instauro la figura del hereu para que la tierra no se dividiese. Por ultimo decir que la gente no se da cuenta que a quien mas beneficia el PER es al latifundista que obtiene mano de obra barata pagada por el estado, no al pobre jornalero que cobra cuatro perras.
#2 En el parque nacional del cañón del colorado, hay una excursión de varios días para bajar, ver el río colorado y luego volver a subir. No se puede dejar nada por el camino ni mucho menos abajo. Pero nada es NADA. Ni siquiera restos orgánicos sólidos o incluso líquidos.
Los pequeños países del baltico me recuerdan siempre a esos perros caniches que no paran de ladrar amenazadoramente al perro labrador que tienen en frente.
#33 Hablas de una caso muy particular. Dudo que el grueso de la poblacion pueda permitirse estar mucho tiempo sin trabajar salvo que perciban alguna pension por parte del Estado o rentas de otras cosas.
Y mas en un pais donde la tasa de divorcios estaba en torno al 65% dificilmente el español medio va a ser mantenido por su pareja.
#141 Si me permites contestar a la gallega, ¿cómo sabes que sí es violento o va a presentar oposición violenta si lo primero que haces es meterle un tiro? El que sí tiene un arma eres tú, y se supone que sabes usarla. Creo que no es difícil de entender que si encañonas al asaltente, le das el alto y hace algún movimiento amenazante, le pegues un tiro, pero la política de "primero dispara y luego pregunta" es más propia de las pelis americanas (y algún que otro policía de por allá) que costumbre europea.
Al margen de que se puede apuntar a partes no vitales y no a la cabeza o pecho.
Que subidón !
y... cuando he visto la fragata ( que llevaba de escolta un submarino ) y a nuestro superpuma, he sabido inmediatamente que esta batalla la ganamos. Ahora, a por Guerguerat !!!
Íñigo Domínguez
7–9 minutos
La vida de la jurista italiana Francesca Albanese, que desde 2022 es relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, comenzó a cambiar este verano, el día que presentó su informe De la economía de la ocupación a la economía del genocidio, en el que acusaba a grandes empresas de ser cómplices de la ofensiva de Israel en Gaza. Ya había recibido amenazas tras su informe de marzo, Anatomía de un genocidio, pero esta vez fue distinto. A los seis días, el pasado 9 de julio, el secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, anunció que también se le aplicarían a ella las sanciones ya impuestas en febrero a jueces y fiscales del Tribunal Penal Internacional (TPI) por emitir mandatos de arresto contra Benjamin Netanyahu y su ministo de Defensa, Yoav Gallant. La acusación contra ella era, precisamente, de cooperar con el TPI y ser “una amenaza para la economía global”.
Albanese, de 48 años, ya era conocida como una de las voces más claras y contundentes en la denuncia de las violaciones de derechos humanos en Gaza, pero no para el gran público en Italia. A partir de ese momento, y coincidiendo con la iniciativa de la flotilla humanitaria Global Sumud —que en este país tuvo un apoyo general—, empezó a ser muy popular. Aparecía cada día en televisión y en actos públicos, pero al mismo tiempo su vida privada se volvía imposible.
Le retiraron su visado y tiene prohibido entrar en Estados Unidos ―por ejemplo, no puede ir a la ONU a presentar uno de sus dos informes anuales, el otro es en Ginebra―. Pero sobre todo le congelaron todos sus bienes, entre ellos su cuenta y su apartamento en Estados Unidos, aunque ella ahora vive en Túnez.
Además, entró en una lista negra que le aparta de todo el sistema bancario internacional, como si fuera una terrorista o una narcotraficante, y se fijaron penas para… » ver todo el comentario