En Bilbao lo jodido es encontrar un bar de menú y luego aún más jodido que no sea un atraco.
Pasas de una hamburguesa a tener que gastar unos 30€. Entre medias como no vayas a un polígono industrial .. nada.
Y platos de cuchara (alubias , lentejas....) ni lo sueñes. Ahora todos somos modernos e imaginativos
Venga ya, el propio autor del artículo da en el clavo del asunto, aunque luego se entretenga divagando:
los menús con primeros, segundos y postres se arriesgan a convertirse en algo extraordinario, un lujo reservado para bodas, Fin de Año u otras ocasiones especiales
Esa es la cuestión: que se han convertido en un lujo, nos hemos empobrecido tanto que ahora son un lujo.
#5 A mi los tres platos para diario, y para ceremonias también la verdad, me han parecido siempre demasiado. No solo en volumen, en demasiado de todo, en casa no como así. De hecho por en el bar que tenía al lado del gimnasio hace ya como 15 años podías pedir medio menú.
#9 Morados, eh? De primero ensalada con cebolla morada y remolacha. De segundo berenjena con carne picada acompañada de patatas moradas. De postre tarta de arándanos y moras. Y vino pa'beber
Igual que compras la lata de fabada de 400 gramos, hay latas de tres kilos de todo lo que puedas imaginar. Muchos menús de restaurantes de obreros usan esa técnica. Lentejas, cocido, menestra de verduras, albóndigas en salsa,... al final tú pagas 13 euros por algo que a ellos les cuesta tres euros y calentar. Rentable a todas luces. O si se quieren poner más finos compran platos de quinta gama los platos del supermercado que a ti te cuestan 2,50€ y a ellos 1,80€ ¿ o de verdad pensabas que de repente todos los restaurantes sabían hacer croquetas de rabo de toro caseras?
Pasas de una hamburguesa a tener que gastar unos 30€. Entre medias como no vayas a un polígono industrial .. nada.
Y platos de cuchara (alubias , lentejas....) ni lo sueñes. Ahora todos somos modernos e imaginativos
los menús con primeros, segundos y postres se arriesgan a convertirse en algo extraordinario, un lujo reservado para bodas, Fin de Año u otras ocasiones especiales
Esa es la cuestión: que se han convertido en un lujo, nos hemos empobrecido tanto que ahora son un lujo.