Querida vecina, que vaya por delante que no me importa que el capó de mi coche sea, sábado tras sábado, el sitio donde te despides de tu novio. Que sepas que me lo dejas reluciente a base de embestidas y que no me importa que os desfoguéis sobre él ahora que veo claro que no me lo vais a acabar abollando, y visto que al acabar soléis pasarle un kleenex.
El problema es que me estáis creando un problema con la IA que me lleva la nube: ya me ha saltado varias veces la alerta de que estoy subiendo porno.
Así que por la presente te informo de que la dashcam del salpicadero de mi Kia funciona con detector de movimiento, tiene visión nocturna y se pone a grabar tus polvos de garaje a las cinco de la mañana. Tengo siete ya. Una hora de vídeo.
Sólo espero que os cambiéis de capó, o tendremos que hablar de tu futuro en PornHub.
Conque te dejo esta nota en Menéame, que sé que lo lees. El ascensor lo lee tu madre y no creo que le haga mucha gracia todo este asunto.
Sin acritud.
HaCHa
Cuñado