#3 Pero cuando llegan al poder lo primero que hacen es subir los impuestos a todos menos a los ricos que tienen querencia a bajarserlos cuando deberían ser los que más pagasen.
Vease Rajoy, a pesar de haber dicho de todas las formas posibles que lo que había que hacer era bajarlos
#3#1#2 exacto, todo es fruto de la codicia de pagadores y rentistas... cuando yo era joven (cof, cof!) montones de amigos y conocidos iban para allá en temporadas altas a trabajar lo que hiciera falta sin ningún problema (y hasta se llevaban comisión por reclutar más...) porque les pagaban bien, les ofrecían alojamiento/comida (con lo que cual todo lo que ganaran se lo traían de vuelta casi limpio) o ambas cosas... y así se pagaban la carrera universitaria, se compraban alguna moto o coche de segunda mano, caprichos varios, o simplemente ayudaban en casa...
Ahora pagan una mierda y te tienes que buscar la vida para el alojamiento (escaso y carísimo) así que normal que ahora pase lo que pase, la gente no es gilipollas (y los inmigrantes cuando llevan un tiempo aquí tampoco, serán inmigrantes pero no tontos...)
#3 Así es. Cada vez que me sueltan eso ya me hago a la idea de que tengo que aceptar como normales todas las mangas anchas hacia los más trepas y que tendré que estar pendiente de la empresa también fuera de mis horas de trabajo.
#3 Totalmente de acuerdo contigo, pero una puntualización en el 3er punto. El gobierno de Aznar, por poner un ejemplo, no representaba a la gran mayoría de la población española, pero si hubiéramos sufrido un ataque externo, todos lo apoyaríamos contra el agresor. En cualquier caso, una vez más, se desvía el foco, como con el genocidio en Gaza y el apoyo o no a Hamas. Aquí hay unos agresores, unos genocidas imperialistas, y unos invadidos que resisten. Nadie preguntó si durante el ataque de la torres gemelas los estadounidenses apoyaban o no a su régimen... esto sería poco más que decir que lo merecían. Lo demás es irrelevante. Un abrazo
#3 En realidad lo que más alas ha dado al pensamiento machista ha sido un feminismo completamente desubicado y fuera de la realidad, a muchos niveles. Uno de ellos, por relacionarlo con el tema de la noticia, es la diligencia con la que condena este tipo de actos (nada que objetar) y el olvido interesado cuando se trata de condenar asesinatos por sus madres a sus hijos. Mientras siga persistiendo en su empeño de utilizar una doble vara para medir la realidad, el machismo y las ideas retrógradas seguirán ganando espacio.